El córner llegó desde la izquierda a los 14 minutos del segundo tiempo. Nicolás Retamar ganó en el aire y venció a Luis Ingolotti para el 1-1 que empujó la semifinal de la Copa Argentina hacia los penales, donde Platense convirtió sus cinco remates. Esa jugada resume la noche de Salta, pero no la explica sola: Atlético perdió el control de un partido que tenía a su favor por las mismas razones que lo vienen dejando sin puntos desde mediados de septiembre. La eliminación no fue un accidente, sino el capítulo más doloroso de un retroceso futbolístico que el entusiasmo copero había tapado.
Los números marcan el quiebre con claridad. Después de ganarle a Racing en Avellaneda, el equipo de Julio César Falcioni era cuarto en la zona B del Clausura, con 13 puntos en ocho fechas y una sola derrota. Desde la caída ante River del 12 de septiembre, contando ese partido, sumó apenas cuatro de los 18 puntos que disputó, con siete goles a favor y 10 en contra.
En la Copa, el pase ante Independiente Rivadavia llegó con el empate de Alexis Canelo a los 93 minutos y una definición por penales, un rescate que disimuló la tendencia. El Monumental José Fierro también dejó de ser refugio: River, Barracas Central y Rosario Central ganaron allí en tres presentaciones consecutivas del "Decano", con ocho goles en contra.
Ventajas que se escapan
El problema que más se repite es la dificultad para cuidar lo que consigue. En cuatro partidos del Clausura, Atlético recibió goles en los tramos finales que le costaron cinco puntos: el 2-1 de River con el marcador igualado, el 3-2 de Barracas Central sobre la hora, el penal del 1-1 de Gimnasia cuando el "Decano" ganaba y el gol del cierre que selló el 3-2 de Rosario Central.
Con esos cinco puntos, el equipo tendría 22 y habría cerrado la fecha 14 dentro de los ocho. La pelota parada completa el diagnóstico: el "Canalla" abrió la cuenta con una jugada preparada desde un córner y Platense empató con un cabezazo tras otro tiro de esquina.
La semifinal repitió una película conocida. Con un 4-1-4-1 que estiraba la cancha a partir de Juan Infante y Nicolás Laméndola por izquierda y de Leonel Di Plácido por derecha, Atlético dominó el primer tiempo y llegó al gol de Renzo Tesuri tras un centro de Infante.
En el complemento perdió las bandas, retrocedió metros y quedó mal parado en las transiciones. Falcioni había descrito el mismo fenómeno tras la derrota en Mar del Plata. "Nos fuimos diluyendo con el correr del partido", reconoció aquella vez.
A esa caída colectiva se sumaron individualidades en baja: Franco Nicola corrió sin claridad, Leandro Díaz casi no pesó en el área y Lautaro Godoy perdió demasiadas pelotas. La lesión de Leonel Vega antes del descanso le quitó al mediocampo su eje y dejó al equipo atado a lo que generaran sus costados.
Dos tablas en juego
Con 17 puntos, Atlético cerró la fecha 14 décimo en su zona, a dos del octavo, y no depende de sí mismo: necesita ganarle a Argentinos el lunes en el José Fierro y a Banfield en el Florencio Sola.
La otra cuenta es menos visible y más pesada. Tras la fecha 13, las cuentas del promedio mostraban que el equipo sumaba 62 puntos en 61 partidos entre 2025 y 2026, un coeficiente de 1,016 que lo dejaba junto a Platense en el fondo de la tabla de promedios de 2027, ya sin los 50 puntos de 2024. El triunfo en Victoria lo llevó a 65 en 62 (1,048). Si no suma en el cierre, empezará el año con 1,016; con cuatro puntos llegaría a 1,078 y con seis, a 1,109. Por eso la visita a Banfield, que estaba cuatro puntos arriba en esas cuentas, vale doble aunque se escapen los playoffs.
Qué corregir
La primera tarea es cambiar la manera de defender una ventaja: en lugar de replegarse, el equipo necesita tener más la pelota, con un doble cinco cuando esté arriba en el marcador y con cambios que refresquen antes las bandas, el sector donde nacen casi todas sus llegadas.
La segunda es la marca en la pelota parada, que ya le costó goles decisivos ante Rosario Central y Platense. La tercera pasa por repartir mejor el esfuerzo en un plantel que el propio Falcioni definió como corto: Canelo, autor del empate en cancha de Los Andes y de un gol ante Central, y Rodrigo Granillo, que convirtió en las dos definiciones por penales, aparecen como alternativas para sumar frescura. Sin la ilusión copera que tapaba los problemas, ahora toca resolverlos con la calculadora en la mano.