Stefano "Yeyo" de Gregorio confirmó públicamente que no fue invitado al casamiento de Lali Espósito con Pedro Rosemblat. La revelación del actor durante una entrevista en el programa LAM (América TV) dejó al descubierto la ruptura definitiva de un vínculo afectivo casi familiar que comenzó hace más de dos décadas en los sets de televisión y que, con el paso del tiempo y las distintas realidades profesionales, terminó por disolverse.

"No me gusta hablar mucho de eso, no tengo ganas", expresó el actor al ser consultado sobre la ausencia de su tarjeta para la boda de su excompañera en ficciones como Floricienta y Casi Ángeles. 

A pesar de intentar mantener la cautela, Yeyo no ocultó el impacto emocional que le provocó quedar fuera de la celebración y reconoció que la distancia actual contrasta de forma drástica con la historia compartida.

De la hermandad en pantalla con Lali a la distancia en la vida real

Durante más de 20 años, la relación entre ambos trascendió las pantallas. Según relató el propio actor, sus familias eran sumamente unidas y compartían la cotidianidad como un mismo núcleo. Incluso recordó con especial afecto el rol de la madre de la cantante, Majo, a quien llegó a considerar como su propia madre en el marco de una infancia compartida en el medio artístico.

Sin embargo, el paso de los años y las transformaciones en sus respectivas carreras fueron enfriando la dinámica diaria hasta interrumpir el contacto por completo. "Fuimos familia muchos años y bueno... se fue cortando. Pasaron cosas en el medio", explicó Yeyo sobre el proceso que los llevó a alejarse, aclarando que no respondió a un escándalo puntual o a una pelea dramática, sino a diferencias acumuladas en las formas de relacionarse.

El peso del éxito de Lali y las nuevas dinámicas

Al profundizar sobre los motivos de la separación afectiva, de Gregorio reflexionó sobre cómo cambiaron las pautas de convivencia con la madurez y la exposición pública. "Amigos ya no somos, lamentablemente, porque hubo algo que ahí se cortó", señaló, al tiempo que evaluó que en la actualidad las relaciones interpersonales se volvieron más frágiles y sensibles.

En ese marco, el actor dejó una frase contundente sobre el impacto del éxito y la asimetría de posicionamiento en el espectáculo: "Las tolerancias antes eran un poco más amplias, hoy en día está todo mucho más sensible y uno cuando está ahí arriba se banca menos, y uno cuando está más acá abajo no tiene el peso que tenía cuando estaba ahí a la par". 

Sus palabras reflejaron cómo la disparidad en la trascendencia de sus carreras pudo haber influido en la pérdida de empatía y en el desgaste del vínculo.

El dolor de quedar afuera de la boda y la puerta abierta a la reconciliación entre Lali y Yeyo

Pese al desencanto y al reconocimiento de que ya no forma parte del círculo íntimo de la cantante, Yeyo de Gregorio descartó cualquier tipo de rencor hacia Lali Espósito o su entorno. "La re banco a Lali, siempre voy a querer que ella y su familia estén bien. Me dolió porque siempre fue mi hermana, pero no guardo ningún resentimiento", afirmó de manera categórica.

Finalmente, al ser indagado sobre cómo reaccionaría si recibiera una invitación a último momento para la boda con Pedro Rosemblat, el actor no dudó en responder que asistiría sin vacilar. "Obvio que sí, porque me siento parte de esa historia", concluyó, dejando en evidencia que el valor sentimental de su infancia compartida sigue intacto pese a la distancia.