Pude ver una serie que cuenta sobre la investigación, por el atentado al avión de Pan Am, hace más de 40 años, que cayó sobre Escocia, matando a más de 270 personas. Los responsables fueron de los servicios de inteligencia libios y después de 11 años se los pudo juzgar en un país distinto, Holanda. Surgen naturalmente las comparaciones con los atentados a las torres gemelas y a la embajada de Israel y la AMIA. Por el atentado a las torres gemelas Estados Unidos atacó Irak, siendo que Saddam Hussein nada tuvo que ver. Luego sí, pudieron capturar y matar a Osama Bin Laden, el mentor de esa masacre. En nuestro caso, se pudo identificar a los autores de los atentados pero jamás a los colaboradores locales. La Suprema Corte asumió la investigación sobre el atentado a la embajada y la AMIA tuvo distintos investigadores, pero nunca se supo realmente quiénes fueron los colaboradores y encubridores locales de los atentados en Buenos Aires, igual que con el asesinato del Fiscal Nisman, hay sospechas sobre determinados políticos y servicios de inteligencia, pero todo queda ahí. Lo que queda en claro es la inoperancia absoluta de nuestra justicia y de nuestros servicios de inteligencia. Pese a la colaboración de la CIA y el Mossad, nunca se supo con claridad quiénes fueron los responsables de colaborar con los terroristas. Ya han pasado muchos años y los responsables iraníes de tanta muerte en nuestro país, están impunes e inclusive algunos han muerto en la guerra contra Israel y Estados Unidos. Tanto la SIDE como el poder judicial nos cuestan una fortuna. ¿Servirán alguna vez para algo, o solo para encarcelar perejiles? Más de la mitad de los presos de Devoto y de la Cárcel de Campana están con prisión preventiva, sin sentencia firme. ¿Por qué no se aplican las mismas determinaciones con los chorros políticos?
Esteban Tortarolo
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