Atento al peligroso crecimiento de  la violencia y la delincuencia  durante estos últimos  años,  lo cual pone en evidencia un deformado  comportamiento de una  sociedad  gobernada por  un exaltado rodeado de colaboradores y funcionarios inhumanos e inclementes, a quienes solo les preocupa enriquecerse, mientras siguen  incrementando la impagable deuda que arrastramos, llegamos a la conclusión de que la esquizofrenia es contagiosa, aunque no lo diga la psiquiatría ni la medicina. Para cualquier habitante con mínima sensibilidad, resulta alarmante el aumento del delito y la violencia dentro y fuera del ambiente familiar y es altamente preocupante el comportamiento de los adolescentes, lo cual se manifiesta en el aumento de la drogadicción y la falta de interés que muestran por la educación y la cultura. La contaminación cultural introducida por la colonización extranjera, gracias a la cibernética y la promoción de la I.A., ha modificado mentalmente  los intereses del estudiantado. Esto puede verse en la  proliferación de los abusos de índole sexual que se realizan con los celulares y también en el incremento de las apuestas y los juegos, que los mantienen hipnotizados.  Lamentablemente no se ve que por parte de los responsables, haya la mínima intención por ejercer algún control. Es indudable que políticos patriotas y bien formados, tendrán que proceder con la máxima celeridad para revertir esta creciente y peligrosa  alienación.

Humberto Hugo D'Andrea

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