Cristian “Cuti” Romero habló por primera vez como capitán de la selección argentina tras el retiro de Lionel Messi y dejó varias definiciones. En una entrevista con Los Edul, el defensor se refirió a la final del Mundial que la Argentina perdió 1-0 con España, a la camiseta número 10 que dejó libre el rosarino y al Balón de Oro.

Sobre la final, desactivó las versiones que circularon en las redes. “En la final no pasó nada”, aseguró. También reconoció que España “hizo bien las cosas” y “mereció salir campeón”. Según explicó, el equipo llegó al partido decisivo “con lo justo” en lo físico, con un día menos de descanso y en un horario de mucho calor.

El defensor reveló que varios futbolistas jugaron con dolencias. Leandro Paredes lo hizo con una fractura de costilla, Nahuel Molina y Lisandro Martínez arrastraban molestias, Nicolás Tagliafico tampoco estaba al cien por ciento y Emiliano “Dibu” Martínez atajó con un dedo fracturado.

“Atado con alambres”

El propio Romero llegó a la final con un problema en el tendón de Aquiles que arrastraba desde el partido ante Inglaterra. Casi no entrenó en la previa, jugó con calmantes y una infiltración y no pudo completar el segundo tiempo. “Uno siempre quiere estar, no podés decir que no a una final”, explicó. Antes del torneo, además, había sufrido una lesión en el ligamento colateral medial de la rodilla que puso en duda su presencia. “Él confió en mí”, destacó sobre Lionel Scaloni.

Sobre la 10, Romero admitió que lo ideal sería retirarla, con un mural en la AFA, aunque reconoció que no es posible. Por eso propuso a Julián Álvarez, por su humildad, aunque contó que ya se lo planteó y que el delantero prefiere mantener su número.

El capitán también contó que no volvió a hablar con Messi desde su retiro de la Selección, aunque lo definió como “el jugador más grande de toda la historia”. Incluso aseguró que le daría el Balón de Oro, que este año ganó Harry Kane, con el rosarino en el quinto puesto. Sobre la votación fue crítico: para él, es “un poco marketing”.