Los accidentes, las dificultades para circular y el crecimiento urbano volvieron a poner al Camino del Perú en el centro del debate sobre la movilidad en Tucumán. Para dar respuesta a estos problemas, el Concejo Deliberante de San Miguel de Tucumán aprobó una ordenanza que propone una reestructuración vial integral, con mejoras en la semaforización, ampliaciones de calzada y la posibilidad de incorporar un carril exclusivo para motocicletas.

En diálogo con LA GACETA, el concejal Facundo Vargas Aignasse explicó que la iniciativa surgió de los reclamos de quienes transitan diariamente por la zona y de los vecinos que viven en sus inmediaciones. “Lo que busca la ordenanza es realizar obras para ordenar la circulación, la semaforización y explorar la posibilidad de implementar el carril exclusivo para motocicletas”, señaló. Esta última alternativa, aclaró, dependerá de los estudios técnicos que permitan determinar su viabilidad.

Un plan de obras en 120 días

La ordenanza establece que el Departamento Ejecutivo municipal deberá presentar al Concejo Deliberante, en un plazo de 120 días, una planificación con las intervenciones previstas, los tiempos de ejecución y la afectación presupuestaria. El proyecto abarca el tramo comprendido entre la avenida Belgrano y Cebil Redondo, donde será necesario evaluar las dificultades del tránsito y las obras que podrían mejorar la capacidad de circulación. 

El estudio también deberá determinar en qué sectores sería factible habilitar un carril exclusivo para motos. La propuesta busca dar una respuesta a una problemática que lleva años sin una solución integral, en un corredor que concentra buena parte del movimiento entre la capital y las localidades vecinas.

Una mesa de diálogo con los municipios

La coordinación entre las distintas jurisdicciones será uno de los principales desafíos. El Camino del Perú atraviesa un área en la que confluyen competencias de San Miguel de Tucumán, Yerba Buena, Cebil Redondo y el Gobierno provincial.

“Nosotros no podemos caer en que los vecinos sean rehenes de una disputa jurisdiccional”, advirtió Vargas Aignasse. Por eso, anticipó que buscarán conformar una mesa de diálogo con las autoridades de esas administraciones para acordar las medidas necesarias.

El concejal destacó especialmente el papel de Cebil Redondo, cuyos habitantes utilizan esta arteria para trasladarse hacia la capital. A su entender, el crecimiento del área metropolitana exige que las decisiones sobre infraestructura y movilidad se tomen de manera coordinada.

TRAFICO INTENSO. El Camino del Perú concentra el movimiento de autos, motos, colectivos y peatones. la gaceta / fotos de analía jaramillo

¿Habrá expropiaciones para ensanchar la ruta?

Consultado sobre la posibilidad de expropiar terrenos para ampliar la calzada, Vargas Aignasse aclaró que el Concejo Deliberante no tiene facultades para tomar ese tipo de decisiones, que corresponden al ámbito provincial.

Por el momento, la ordenanza apunta a identificar las obras necesarias y evaluar alternativas para ordenar el tránsito. Las eventuales ampliaciones y la implementación del carril exclusivo para motocicletas deberán definirse a partir de los informes técnicos.

Los accesos también están bajo análisis

La intervención no debería limitarse al Camino del Perú. Las calles paralelas a la avenida Belgrano que desembocan en esa vía también presentan dificultades de pavimentación, problemas de seguridad y complicaciones durante las lluvias.

El edil reconoció que mejorar esos accesos es importante para distribuir el flujo vehicular y evitar congestionamientos. Sin embargo, remarcó que el objetivo central es adoptar una planificación que contemple las necesidades del conjunto del área metropolitana.

En ese sentido, consideró que la ordenanza podría convertirse en un antecedente para impulsar nuevas iniciativas de movilidad y desarrollo urbano entre la capital y las localidades cercanas.

Por qué creen que ahora puede avanzar el proyecto

Aunque el Camino del Perú fue objeto de distintos planteos y propuestas a lo largo de los años, las soluciones no llegaron a concretarse. Para Vargas Aignasse, la diferencia ahora radica en la voluntad de las administraciones de trabajar en conjunto.

“Entiendo que ahora tenemos voluntad política para hacerlo”, afirmó. Según explicó, ya hubo conversaciones previas entre los sectores involucrados y existe disposición para avanzar.

El concejal también destacó que la ordenanza fue aprobada por unanimidad, con el respaldo de distintos espacios políticos del cuerpo legislativo.

El próximo paso será conocer el plan técnico y presupuestario del Ejecutivo municipal. A partir de ese informe se podrá establecer qué intervenciones son viables, cuánto demandarán y en qué plazos podrían ejecutarse las mejoras.