“La verdad hay que buscarla. Y vale la pena invertir en ella”. Ese fue el lema del desayuno organizado por la Asociación Colombiana de Medios de Información (AMI), que se desarrolló en el hotel Hilton de Bogotá, en el marco de la celebración de su 65º aniversario.
Werner Zitzmann, director ejecutivo de AMI, abrió el encuentro, que reunió a Fernando de Yarza, ex presidente de WAN-IFRA y referente de un grupo empresarial con 7.000 empleados distribuidos en 15 países; Fabiana Zanni, responsable de alianzas con medios de Google en América Latina; Martha Ramos, directora editorial de Organización Editorial Mexicana (OEM), el mayor grupo editorial de México, y presidenta de la Comisión de Libertad de Prensa de la SIP; Carlos Jornet, director de La Voz del Interior y presidente de la SIP; y Gabriela Vivanco, directora de La Hora, de Ecuador, y presidenta del Comité Ejecutivo de la SIP. El auditorio estuvo conformado por directivos de las principales empresas colombianas.
Las conclusiones de la Asamblea de la SIPLa conversación giró en torno a la relación entre el periodismo y la institucionalidad democrática, así como a los desafíos que plantea el futuro de la industria. Pero el debate buscó trascender los intereses específicos de los medios: la calidad de la información y la fortaleza del periodismo profesional son cuestiones que deben preocupar y ocupar a la sociedad en su conjunto, particularmente a quienes necesitan entornos institucionales estables, reglas claras y previsibilidad para desarrollar sus actividades.
Zitzmann recordó que la democracia no puede darse por descontada. Más de la mitad de los países del mundo carecen de libertad de prensa o de instituciones plenamente democráticas. Y aquellos que todavía disfrutan de ambas enfrentan el riesgo de perderlas en un contexto de creciente erosión institucional.
Emilio García-Ruiz, el paracaidista del periodismoMartha Ramos evocó los tiempos de la pandemia para recordar que, en momentos de desconcierto e incertidumbre, el periodismo profesional puede convertirse en una brújula orientadora. Su función no consiste solamente en transmitir acontecimientos, sino también en ofrecer herramientas para comprenderlos y tomar decisiones.
El periodismo, agregó, permite identificar errores, denunciar abusos y corregir progresivamente el funcionamiento de nuestras sociedades. Sin él, avanzan la oscuridad, la indefensión de los ciudadanos, las dificultades para reclamar ante la Justicia y la inseguridad.
Índice de Chapultepec
Jornet, por su parte, repasó la correspondencia entre los indicadores de libertad de prensa —como el Índice de Chapultepec— y los de transparencia, competitividad y crecimiento económico. Reconoció que existen excepciones, como China o, posiblemente de manera transitoria, El Salvador. Sin embargo, sostuvo que los países en los que se avasallan las libertades suelen experimentar, tarde o temprano, un aumento de la corrupción, una mayor concentración económica y un deterioro de sus perspectivas de desarrollo. Fernando de Yarza aportó una dimensión personal al debate. Recordó a su bisabuelo, asesinado a las puertas de su diario, para ilustrar los riesgos que históricamente ha enfrentado el ejercicio del periodismo. Y recuperó una de las lecciones de Martin Baron, el ex director de The Washington Post: la necesidad de que los medios construyan alianzas con la sociedad civil frente a los populismos, tanto de izquierda como de derecha, que procuran eliminar la intermediación.
El periodista cordobés Carlos Jornet asumió la presidencia de la organización interamericanaSobre el cierre del encuentro, Carlos Jornet dejó sobre la mesa una apelación que conectó la libertad de prensa con las condiciones necesarias para el desarrollo económico: “Si quieren un entorno en el que se pueda competir, deben apostar al periodismo”.