En los últimos años la falta de acción de Vialidad Nacional en las rutas nacionales en la región Norte ha derivado en serios problemas en la circulación. Las carreteras de Jujuy han estado mucho tiempo en crisis y con desvíos y la degradación total del tramo de la ruta 9 entre Rosario de la Frontera y Metán se había convertido en un caso de asombro nacional. Una ruta de intenso tránsito estaba tan llena de pozos y de bordos en el pavimento que parecía más práctico circular a paso de hombre por la banquina -cuando la había- como si se tratara de un abandonado camino del interior provincial. Ha sido tal el deterioro que el Gobierno de Salta encaró por su parte la reparación de esos 30 kilómetros y la tarea ha ido avanzando con lentitud en medio del abigarrado tránsito. Todo indica que en poco tiempo más estará concluida. Mientras tanto, la Nación ha lanzado la entrega en concesión de las rutas; ya hay en funciones una empresa que va a administrar el telepeaje y ha anunciado el arreglo de los baches y de las banquinas, así como la pintura pavimental y la colocación de carteles.
La cuestión, que entraña mucha gravedad por el abandono obvio de lo primordial en los caminos, que es el mantenimiento -para lo cual se destinó por ley el impuesto a los combustibles-. resulta ahora parcialmente zanjada por cuanto hay quien se ocupa de revisar y arreglar las carreteras, mediante esas concesiones.
Pero eso no ocurre en rutas como la nacional 38, que no ha entrado por ahora en el nuevo sistema. Aunque no tiene la intensidad de ciculación de vehículos de la 9 hacia el norte, la 38 es la principal vía de comunicación de Tucumán con Catamarca y La Rioja y el desgaste de la carretera ya es notorio. Ya desde hace tiempo en el sector desde Huacra (límite tucumano) hasta La Viña, por la Cuesta del Totoral, el estado del pavimento obliga a los conductores a circular con excesiva precaución y son frecuentes las maniobras ante la aparición de baches en un sector que tiene intenso tráfico de camiones y colectivos. Poco a poco ese tramo abandonado se va pareciendo al recorrido Rosario de la Frontera-Metán.
El resto de la cuesta del Totoral, hasta La Merced, aunque no registra el deterioro de la zona de la 9 entre Rosario de la Frontera y Metán, ya exige a los conductores circular con extremo cuidado en una zona de alto riesgo por tener muchas curvas cerradas en pendiente. Otras secciones de la 38 entre Chumbicha y La Rioja acusan deterioro, y lo mismo pasa en zonas tucumanas desde La Cocha hasta Rumi Punco, en especial en el sector conocido como Loma del Pila, donde los abultamientos dificultan la circulación, sobre todo de motocicletas, que abundan en esos lugares.
Correspondería que se exija a Vialidad nacional ocuparse de mantener esta ruta de gran importancia para el sur tucumano, y que el Gobierno provincial asuma la preocupación sobre las molestias, los riesgos y los accidentes que hay en ese sector; asimismo, que no solo reclame junto a Catamarca y la Rioja, sino también busque salidas alternativas, como ha hecho Salta con el tramo Rosario de la Frontera-Metán.