El Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Tucumán, a cargo de la jueza Fanny Siriani, condenó este lunes a Diego Zerda a cuatro años y seis meses de prisión de cumplimiento efectivo al ser hallado responsable de los delitos de instigación al suicidio en perjuicio de Karla Robles, y de amenazas simples hacia el hermano de la víctima.

El veredicto acogió la teoría del caso presentada por la Unidad Especializada de Homicidios I del Ministerio Público Fiscal, liderada por Pedro Gallo. Sin embargo, la magistrada se apartó del pedido de la acusación, que había solicitado una pena de seis años de cárcel.

Durante su alegato de cierre la semana pasada, el fiscal Gallo había sido contundente respecto al calvario que vivió la joven que tenía 27 años. "No podemos invisibilizar el sometimiento y la vulnerabilidad que tenía Karla cuando se quitó la vida, que tiene obviamente una vinculación directa con el contexto de violencia de género. Karla se quita la vida sumida en una absoluta vulnerabilidad que era conocida y aprovechada por Diego Zerda, quien la manipulaba y dominaba", expresó.

En su resolución, la jueza Siriani señaló que tanto el dolo como el nexo causal quedaron demostrados. "Sabía que podía sugestionarla con amenazas de brujerías y alejarla del círculo de contención", fundamentó.

Asimismo, consideró acreditado el delito de amenazas contra el hermano de Robles: "Coartó la libertad de la familia". Como atenuante, el tribunal evaluó el consumo problemático que padece el acusado. A pedido de la Fiscalía, se dictó una prisión preventiva por cuatro meses hasta que la sentencia quede firme.

Investigación

Para llegar a esta condena, el debate se apoyó en dos pilares fundamentales. Por un lado, los peritajes de Informática Forense del Equipo Científico de Investigaciones Fiscales (ECIF). Por el otro, los testimonios de las amigas de la víctima, quienes aportaron capturas de pantalla clave, mensajes que Zerda intentó borrar al formatear su teléfono celular.

Según la reconstrucción de los hechos, desde 2022 el acusado ejerció violencia física y psicológica constante sobre Robles, con quien mantuvo una relación de cinco años. Este accionar sistemático, según la Justicia, fue el que convenció y persuadió a la joven para quitarse la vida.

El trágico desenlace ocurrió el 24 de octubre de 2025, cerca de las 03:20 de la madrugada, cuando la mujer se ahorcó en la habitación trasera de su domicilio. Minutos después del deceso, a las 04:17, Zerda le envió un audio de WhatsApp al hermano de Karla con el fin de amedrentarlo y amenazarlo de muerte.