El Gran Premio de Estados Unidos terminó antes de tiempo para Franco Colapinto. El piloto argentino ingresó a boxes en la vuelta 38 y ya no volvió a la pista. Alpine lo lamentó enseguida en sus redes. “¡No! Franco entra en el garaje. Su #USGP ha terminado”, publicó la escudería francesa, con un emoji de frustración.
La tarde en el Circuito de las Américas había empezado con otro tono. Colapinto largó 21° por la sanción de diez puestos que recibió por el cambio de la electrónica de control, salió con neumáticos duros y en las primeras vueltas superó a Valtteri Bottas y a Sergio Pérez, ambos de Cadillac. Después protagonizó un duelo intenso con Carlos Sainz (Williams): lo pasó en la primera curva en la vuelta 10, pero el español recuperó la posición.
Tras la ronda de detenciones, el argentino llegó a girar 15°. En la vuelta 26, sin embargo, tuvo un contacto con Arvid Lindblad (Racing Bulls) en la primera curva, trompeó y perdió posiciones ante el británico y ante Esteban Ocon (Haas). Los comisarios analizaron la maniobra, pero no aplicaron sanciones.
El toque que lo complicó
El golpe dañó un elemento aerodinámico del lado derecho del A526, y el auto perdió agarre. Colapinto bajó su ritmo, fue superado por Gabriel Bortoleto (Audi) y pasó dos veces por boxes, la última para montar neumáticos blandos. Volvió a la pista 19°, pero en la vuelta 38 el equipo decidió retirarlo.
El abandono profundiza una racha negativa: es el tercero en las últimas cuatro carreras. En Azerbaiyán chocó con su compañero, Pierre Gasly, y en Singapur tuvo que dejar la pista por una falla en la transmisión.
Fue, además, un fin de semana movido fuera de la pista, por los dichos del presentador británico Jeremy Clarkson sobre su sanción, que obligaron a Alpine a salir a respaldarlo. La próxima cita será el Gran Premio de México, el próximo fin de semana, en el Autódromo Hermanos Rodríguez.