Franco Colapinto llegó al domingo de Austin con una sanción en la grilla y con una polémica que nada tuvo que ver con la pista. Jeremy Clarkson, el célebre presentador británico que estuvo en el Circuito de las Américas como invitado de Alpine, fue consultado por Sky Sports F1 sobre las chances del equipo y vinculó el castigo al argentino con su nacionalidad. “Franco tiene una penalización en la grilla por ser argentino. Probablemente. Bueno, yo le daría una por eso”, disparó.
La frase generó un fuerte rechazo en las redes sociales, con un condimento especial: Clarkson estaba en el hospitality de Alpine, posó junto a Flavio Briatore, mandamás de la escudería, y hasta fue mostrado por el equipo en sus canales oficiales. Ante la repercusión, Alpine emitió un comunicado en el que, sin nombrarlo, aclaró que se trató de una opinión personal que no representa sus valores. “Franco es nuestro piloto y tiene todo nuestro respaldo”, remarcó.
El que también salió a defender al piloto de Pilar fue su representante, Jamie Campbell-Walter, curiosamente británico. “Los comentarios de Jeremy Clarkson sobre la nacionalidad de Franco fueron completamente inaceptables”, escribió en X. Además, advirtió que no se le puede pedir respeto a nadie si se aceptan frases así de figuras prominentes que visitan el deporte.
El motivo real del castigo
La sanción, claro, no tiene relación con su nacionalidad. Colapinto recibió una penalización de diez posiciones porque Alpine colocó en su auto una cuarta unidad de electrónica de control, cuando el reglamento permite usar tres por temporada. El argentino había terminado 14° en la clasificación, tras su eliminación en la Q2, y por eso largó desde el fondo de la grilla. Después de la qualy, admitió que el auto no le respondía en los pianos ni en las zonas bacheadas y apostó al ritmo de carrera. “Ojalá tengamos menos degradación que los demás”, se ilusionó.
La relación de Clarkson con la Argentina viene marcada desde 2014. Aquel año, cuando conducía Top Gear, viajó a la Patagonia para grabar un especial con un Porsche 928 cuya patente, “H982 FKL”, fue interpretada por vecinos y veteranos como una alusión a la guerra de Malvinas. La producción negó cualquier provocación, pero las protestas y los ataques a los vehículos obligaron al equipo a dejar el país por la frontera con Chile.
Doce años después, el propio Clarkson recordó aquel episodio para justificar su frase. “Eso es sólo por lo que pasó cuando fuimos allí”, aclaró. La diferencia es que esta vez habló como invitado del equipo de Colapinto, que no tardó en marcar distancia.