Los bajos salarios, el endeudamiento y la necesidad de sumar otros empleos profundizan la crisis económica de los docentes. En Santa Fe, el secretario general de la Asociación del Magisterio de Santa Fe (AMSAFE), Rodrigo Alonso, advirtió que la mayoría de los trabajadores de la educación no logra cubrir sus necesidades básicas con sus ingresos.

“Hoy ser maestro es ser pobre”, afirmó el dirigente sindical en declaraciones al medio Conclusión, al describir las dificultades que atraviesa el sector. Según sostuvo, el deterioro del poder adquisitivo llevó a numerosos docentes a buscar otras fuentes de ingresos para sostener sus hogares.

Cuánto cobra un docente en Santa Fe y qué porcentaje está bajo la línea de pobreza

Alonso aseguró que el 90% de los trabajadores de la educación de Santa Fe percibe ingresos inferiores a la línea de pobreza. Además, señaló que el salario de un maestro en esa provincia es de $1.115.000.

“Tenemos al 90% de los trabajadores en la educación por debajo de la línea de la pobreza”, sostuvo el titular de AMSAFE, quien cuestionó las comparaciones oficiales sobre la evolución de los salarios frente a la inflación.

El dirigente también apuntó contra la pérdida de ingresos reales desde el comienzo del actual Gobierno nacional. “Si vos comparás diciembre de 2023 con septiembre de 2026 perdiste el 40% del poder adquisitivo”, afirmó.

En relación con la evolución salarial durante 2026, Alonso indicó que, mientras la inflación acumulada llegó al 23,6%, los docentes activos recibieron un incremento del 18% y los jubilados del sector, del 16,3%.

Pluriempleo docente: por qué muchos maestros buscan otros ingresos

La insuficiencia de los salarios lleva a algunos trabajadores de la educación a desarrollar actividades por fuera de las escuelas. Entre las alternativas mencionadas aparecen los emprendimientos gastronómicos y el trabajo de transporte o movilidad con vehículos propios.

La necesidad de sumar ingresos refleja las dificultades para sostener una economía familiar con un solo empleo. En este contexto, los docentes deben destinar más horas al trabajo para afrontar gastos cotidianos, desde la alimentación y los servicios hasta el transporte y la vivienda.

El endeudamiento es otra de las estrategias que utilizan algunos trabajadores para cubrir sus necesidades. Cuando el sueldo no alcanza para afrontar los gastos mensuales, recurrir al crédito puede convertirse en una salida inmediata, aunque también implica comprometer ingresos futuros.

La pérdida del poder adquisitivo y los reclamos salariales docentes

La situación denunciada por AMSAFE se inscribe en una discusión más amplia sobre los salarios docentes, el financiamiento educativo y la distribución de responsabilidades entre el Estado nacional y las provincias.

A la pérdida del poder adquisitivo se suma la discusión por el Fondo Nacional de Incentivo Docente (FONID), cuyo financiamiento nacional fue interrumpido, una decisión que generó reclamos de los gremios del sector.

La negociación salarial también presenta diferencias entre las provincias. En Buenos Aires, según los datos consignados en el informe de Mundo Gremial, el salario inicial docente llegaría a $973.521,59 en noviembre de 2026, luego de un aumento del 6% anunciado por el gobierno de Axel Kicillof.

Sin una paritaria nacional docente que establezca una referencia salarial común, los gremios reclaman recomposiciones que permitan recuperar los ingresos frente a la inflación.

Las declaraciones de Alonso vuelven a poner en primer plano las dificultades económicas de los trabajadores de la educación. El pluriempleo y el endeudamiento aparecen como respuestas a salarios que, según denuncian los sindicatos, perdieron capacidad de compra y ya no alcanzan para cubrir los gastos básicos de numerosos hogares.