¿Por qué Federico Türpe (nota del 21/10) asocia los niveles contaminación atmosférica con las épocas de zafra de la caña y del citrus, omitiendo lo más relevante que es la coincidencia con la temporada seca del clima mediterráneo tucumano? ¿Ha corroborado las afirmaciones de María Marta Sáez de la FBQF sobre que “Tucumán es la provincia más contaminada del NOA, y la segunda del país, con niveles de contaminación del aire que reducen la expectativa de vida en hasta dos años y medio”? Ya pasaron al menos dos generaciones de tucumanos que -sin que se hayan registrado mayores desviaciones en su expectativa de vida respecto a otras capitales provinciales sin caña- convivieron medio siglo con condiciones mucho peores que las actuales, cuando como método auxiliar de cosecha se quemaba más del 90% de la caña o cuando los ingenios todavía no disponían de filtros en sus calderas que reducen más del 90% del particulado emitido. ¿En qué medida son relevantes los niveles de contaminación atmosférica que recomienda la OMS? En su disertación del 25/07/25 en Tucumán, Plinio Nastari, fundador de la famosa consultora Datagro, presentó cuadros impresionantes sobre las ciudades más contaminadas del mundo con un ranking de particulado PM2.5 medido en microgramos (ìg)/m3, donde al tope estaba la ciudad de Gurugram en India con 138,8 ìg/m3 (junto a 50 ciudades por encima de 60 ìg/m3), que contrastaba con los valores de la ciudad de San Pablo -de 22 millones de habitantes- logrados gracias a los biocombustibles de 14,2 ìg/m3 (1779° lugar del ranking mundial), el mismo nivel que según la nota de LA GACETA del 02/07/2025 alcanza Tucumán durante los meses de fuego. No muy por encima de los PM2.5=5 ìg/m3 que la OMS estima como seguros. ¡Antes de cuestionar efectos indeseados de la producción de caña debería remarcar los beneficios ambientales que aporta!

Santiago José Paz

Chubut 2.900 - Yerba Buena