El consumo volvió a mostrar señales de retroceso en Argentina. Durante agosto, las ventas de los supermercados cayeron un 0,8% respecto de julio, mientras que los autoservicios mayoristas registraron una contracción del 1,2% en la variación mensual desestacionalizada, de acuerdo con los datos difundidos por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).

La tendencia también se reflejó en la comparación con el mismo mes de 2025. A precios constantes, las ventas de los supermercados disminuyeron un 3,7% interanual y las de los mayoristas bajaron un 3,6%.

Las ventas acumularon caídas entre enero y agosto

El balance de los primeros ocho meses del año también mostró resultados negativos para ambos canales comerciales. Entre enero y agosto, las ventas de los supermercados retrocedieron un 2,8%, mientras que las de los autoservicios mayoristas cayeron un 2,9%.

Los indicadores reflejan una contracción del consumo tanto en los comercios minoristas de grandes superficies como en los establecimientos mayoristas, que abastecen a distintos tipos de compradores.

Qué productos lograron crecer por encima de la inflación

Al analizar el desempeño de los supermercados por rubro, las carnes y los productos de verdulería y frutería fueron las únicas categorías mencionadas que consiguieron aumentos reales en la facturación interanual.

Las ventas de carnes crecieron un 38,5% respecto de agosto de 2025, mientras que las de frutas y verduras avanzaron un 32,6%. Para evaluar estos resultados, es necesario tener en cuenta que las variaciones corresponden a la facturación nominal y no descuentan el efecto de la inflación.

Según el Indec, el índice de precios implícitos aumentó un 29% entre agosto de 2025 y el mismo mes de 2026. Por lo tanto, los rubros cuyos ingresos crecieron por encima de ese porcentaje registraron una mejora real, mientras que aquellos que quedaron por debajo experimentaron una caída en términos de volumen.

La categoría de bebidas tuvo el resultado más desfavorable entre los rubros mencionados. Aunque su facturación aumentó un 11,5% interanual, el incremento quedó muy por debajo de la variación de los precios.

Una situación similar se observó en los electrónicos y artículos para el hogar, con una suba nominal del 13,8%; en los productos de panadería, que avanzaron un 18,5%, y en los productos de almacén, cuya facturación creció un 23,8%. En todos estos casos, los aumentos quedaron por debajo de la inflación del período.