Un conflicto entre vecinas por problemas de humedad terminó en los tribunales de La Matanza, en la provincia de Buenos Aires. Una mujer de 75 años inició una demanda contra otra de 76 al considerar que los canteros de su patio habían provocado daños en la medianera. Por las reparaciones, reclamó una indemnización de $800.000 y pidió que se retirara la vegetación que, según sostenía, afectaba la estructura.

Sin embargo, el resultado del proceso judicial fue contrario a sus pretensiones. La intervención de un perito ingeniero permitió establecer que los problemas de humedad no se originaban en la vivienda de la demandada, sino en el deterioro de los materiales aislantes y la falta de mantenimiento del muro del lado de la denunciante.

Con esos elementos, el Juzgado en lo Civil y Comercial N.º 4 de La Matanza rechazó la demanda. Además, dispuso que la mujer que había iniciado el reclamo debía afrontar las costas judiciales.

La denuncia por humedad y daños en la pared medianera

La mujer que acudió a la Justicia afirmó que la pared divisoria de su propiedad presentaba deterioros que atribuía a unos canteros instalados en el terreno lindero. Según su planteo, la humedad había afectado la estructura y hacía necesarias tareas de albañilería y pintura.

Por ese motivo, solicitó una compensación económica de $800.000 para cubrir los trabajos de reparación. También pidió que se retiraran los elementos que, a su entender, provocaban las filtraciones.

La vecina demandada rechazó esa acusación. Sostuvo que no tenía canteros fijos amurados a la pared y explicó que en su patio había macetas móviles. Asimismo, presentó antecedentes de trabajos de impermeabilización realizados en el lateral de su vivienda.

Ante las posiciones enfrentadas, la Justicia dispuso una evaluación técnica para determinar de dónde provenía la humedad y si existía una relación entre los daños denunciados y las condiciones de la propiedad lindera.

Qué reveló la pericia sobre el origen de la humedad

El informe del ingeniero designado en la causa resultó determinante para resolver el conflicto. Durante la inspección, el especialista constató que el muro tenía casi 50 años de antigüedad y presentaba un desgaste compatible con el paso del tiempo.

La evaluación también señaló que los problemas de humedad estaban relacionados con el deterioro de la capa aislante y la falta de mantenimiento preventivo del lado de la mujer que había iniciado el juicio.

En cambio, la pared correspondiente a la vivienda de la demandada se encontraba en buenas condiciones de conservación, con revoque, sellado y terminaciones adecuados. De acuerdo con el informe, no se detectaron filtraciones activas que permitieran atribuirle responsabilidad por los daños reclamados.

De esta manera, la prueba técnica contradijo el argumento central de la demanda: no se pudo establecer que los canteros o las condiciones de la propiedad vecina fueran la causa de los desperfectos.

La Justicia rechazó el reclamo de $800.000

Con los resultados de la pericia incorporados al expediente, el juzgado concluyó que no había pruebas suficientes para responsabilizar a la vecina por los daños en la medianera.

Por ese motivo, el magistrado rechazó íntegramente la indemnización de $800.000 que había solicitado la demandante. La resolución se apoyó en la falta de evidencia que vinculara los desperfectos con una conducta atribuible a la propietaria denunciada.

El fallo también estableció que la mujer que perdió el juicio debía pagar las costas del proceso, que comprenden los gastos judiciales y los honorarios profesionales que correspondan.