Hoy mi corazón y mi oración están con el papa León XIV. Al enterarme de su operación, de ese adenocarcinoma le detectaron tan a tiempo y que obligó a extirparle el lóbulo inferior del pulmón derecho en el Gemelli de Roma, me conmovió mucho. Pero también me da esperanza saber que todo salió bien, sin complicaciones y que su recuperación está yendo según lo previsto. Ya se levanta, camina, desayuna con normalidad, hace su fisioterapia respiratoria e incluso, concelebró misa desde su habitación. Los médicos notaron una evolución normal y de buen humor. En este momento difícil, quiero decirle desde Tucumán, como fiel y como persona: Santo Padre, gracias por enseñamos que hasta en la fragilidad hay fortaleza. Usted que con 71 años nos mostró siempre una salud de hierro y un espíritu incansable desde su elección el 8 de mayo de 2025, hoy nos enseña otra lección, la de la humildad para dejarse cuidar, la de la confianza en Dios en la ciencia. No está solo. Millones de manos rezando por usted. Que Dios, al que usted sirve con tanta entrega, le devuelva la salud y pronto le dé aire nuevo a sus pulmones y paz a su corazón. Que la Virgen de Luján y el Señor lo protejan.

Rodolfo Ruarte                                                                         

Las Heras 516 - S. M. de Tucumán