La Reserva de Atlético Tucumán estuvo a segundos de conseguir una victoria que podía cambiar su panorama en el Torneo Clausura. En su visita a Barracas Central, el equipo dirigido por Ramiro González ganaba 1-0 gracias a un gol de Máximo Pereira, pero no consiguió sostener la ventaja y terminó empatando 1-1 en la última jugada del encuentro. Valentín Gandín apareció en tiempo de descuento para frustrar la ilusión de los tucumanos, que dejaron escapar dos puntos importantes en la pelea por clasificarse a los playoffs.

El resultado tuvo un sabor especialmente amargo por el desarrollo del partido. Atlético había conseguido ponerse en ventaja durante el primer tiempo y luego contó con superioridad numérica, pero no pudo ampliar la diferencia. En el complemento, debió apoyarse en una destacada actuación de su arquero, Enrique Maza Díaz, para sostener el resultado hasta los instantes finales.

El “Decano” llegaba al compromiso después de dos victorias consecutivas y con la posibilidad de dar un salto importante en la tabla. De haber ganado, habría alcanzado los 18 puntos y quedado a tres de Gimnasia de Mendoza y Rosario Central, ambos con 21 unidades. Sin embargo, el empate lo dejó con 16 puntos, en el puesto 12 de su zona, aunque todavía conserva posibilidades de ingresar entre los ocho mejores.

De la ilusión a la frustración

Atlético encontró la ventaja durante la primera etapa a partir de una buena combinación ofensiva entre Lucas Valentín Videla Cabello y Leandro Facundo Olima. La jugada terminó con la aparición de Pereira, que empujó la pelota al fondo de la red y convirtió su primer gol con la camiseta del “Decano”.

El panorama parecía todavía más favorable cuando Barracas Central sufrió una expulsión. Con un jugador más y la ventaja en el marcador, el equipo tucumano tenía una oportunidad inmejorable para controlar el desarrollo y ampliar la diferencia. Sin embargo, no consiguió aprovechar los espacios ni generar las situaciones necesarias para liquidar el encuentro.

En el complemento, el conjunto local comenzó a asumir mayores riesgos y encontró facilidades para acercarse al arco tucumano. Atlético perdió protagonismo ofensivo, retrocedió algunos metros y terminó dependiendo de las intervenciones de Maza Díaz, que respondió cada vez que fue exigido.

El arquero fue la gran figura del encuentro. Con varias atajadas decisivas y excelentes reflejos, sostuvo la ventaja en los momentos de mayor presión del rival. Su actuación parecía encaminarlo a convertirse en uno de los responsables de una victoria trabajada, pero el desenlace terminó frustrando sus esfuerzos.

A medida que se acercaba el final, Barracas intensificó su búsqueda y Atlético no consiguió aprovechar los espacios que dejaba su rival. La situación se complicó todavía más durante los cuatro minutos adicionados por el árbitro, cuando Martín Paz, que había ingresado desde el banco de suplentes, fue expulsado y dejó al “Decano” con diez jugadores.

Un córner que cambió el resultado

Cuando parecía que los tres puntos viajarían a Tucumán, Barracas Central dispuso de un último tiro de esquina desde la derecha. El centro encontró a Valentín Gandín, que convirtió el empate a los 93 minutos y desató el festejo del conjunto local.

No hubo tiempo para reaccionar. El pitazo final dejó dos imágenes opuestas: la alegría de Barracas por rescatar un punto en la última acción y la frustración de los juveniles de Atlético, que habían sostenido la ventaja durante buena parte del encuentro.

Más allá del desenlace, el equipo de González acumula ocho puntos de los últimos 12 posibles, una cosecha que refleja una mejoría respecto de sus actuaciones anteriores. Sin embargo, el empate dejó en evidencia una de las cuentas pendientes del conjunto tucumano: la dificultad para cerrar partidos favorables.

La Reserva deberá recuperarse rápidamente de este golpe y mantener la regularidad que mostró en las últimas fechas. Con la clasificación todavía al alcance, cada punto será importante en la recta final del Clausura. Esta vez, cuando parecía tener una victoria asegurada, una pelota parada en el último suspiro le impidió dar un paso importante hacia ese objetivo.