La Bombonera se quedó con un sabor amargo y Rodolfo Arruabarrena no lo disimuló. Boca cayó 1-0 ante Vasco da Gama en la ida de las semifinales de la Copa Sudamericana y, en conferencia de prensa, el entrenador habló de frustración por un partido en el que a su equipo le costó encontrar la tranquilidad.

El conjunto brasileño golpeó a los 25 minutos con un cabezazo de Adson y sostuvo la ventaja pese a quedarse con diez hombres, tras la expulsión de Andrés Gómez a los 15 minutos del segundo tiempo. Según el DT, en la primera etapa Boca jugó demasiado acelerado, mientras que en el complemento ganó en calma y la superioridad numérica le permitió acercarse más al área rival.

Arruabarrena fue autocrítico: admitió que no fue el mejor partido del equipo y que ahora deberá buscar la clasificación en Brasil, con 90 minutos por delante. También dejó un mensaje para los hinchas. “Que mantengan la ilusión, somos Boca e iremos a dejar todo”, prometió.

Las ausencias

El técnico lamentó las bajas de Leandro Paredes y Tomás Aranda, a quienes valoró por la pausa que le dan al equipo, aunque aclaró que sus ausencias no explican la actitud del plantel. Sobre el capitán, adelantó que no apurarán su recuperación y que seguirán su evolución en los próximos días.

También explicó la inclusión de Enner Valencia en lugar de Miguel Merentiel, con la idea de sumar presencia en el área y en el juego aéreo. Con apenas tres días de descanso como máximo, el foco inmediato estará en Talleres, el próximo rival, para el que el DT no prevé demasiados cambios.

Consultado por la sede de la revancha, Arruabarrena ironizó con las idas y vueltas y aseguró que su equipo jugará donde sea. De todos modos, la Justicia de Río de Janeiro ya confirmó al Maracaná como escenario del partido, que se disputará el martes 20 de octubre a las 21.30.