Un ciberataque masivo contra más de 400 supermercados de Francia provocó pérdidas de varios millones de euros luego de que los atacantes manipularan los sistemas de refrigeración y elevaran la temperatura de heladeras y cámaras frigoríficas hasta los 50°C. El incidente afectó a cadenas como Intermarché, Coopérative U, E.Leclerc y Monoprix, que debieron desechar grandes cantidades de alimentos frescos y congelados.

La Fiscalía de París abrió una investigación para determinar quiénes estuvieron detrás del ataque y establecer su alcance. El caso también incluye los conatos de incendio reportados en algunos de los establecimientos afectados y motivó la intervención de la agencia francesa de ciberseguridad.

Cómo fue el ciberataque a los supermercados de Francia

De acuerdo con la información difundida por medios franceses como BFMTV y Le Monde, los atacantes habrían aprovechado una vulnerabilidad en los sistemas de regulación frigorífica fabricados por la empresa danesa Danfoss.

El procedimiento consistió en activar de manera remota el modo de descongelación forzada de los equipos, una función que normalmente se utiliza para eliminar el hielo acumulado. Los responsables del ataque modificaron los parámetros de funcionamiento y fijaron la temperatura en 50°C, lo que interrumpió la conservación de los productos durante varias horas.

Según testimonios recogidos por medios franceses, algunos empleados se encontraron con una ola de calor al abrir los equipos al comienzo de la jornada.

La investigación también puso el foco en los controladores Danfoss AK-SM800A. En agosto, especialistas de la firma de ciberseguridad Claroty habían advertido sobre vulnerabilidades que podían permitir eludir mecanismos de autenticación y tomar el control remoto de esos sistemas.

Danfoss publicó actualizaciones de seguridad para corregir los problemas detectados. La empresa sostuvo que la mayoría de los equipos comprometidos utilizaban versiones antiguas del firmware, algunas correspondientes a líneas que ya no reciben soporte ni actualizaciones.

Qué supermercados fueron afectados y cuánto dinero perdieron

El ataque alcanzó a establecimientos de distintas cadenas comerciales. Las cifras difundidas por las empresas y los medios franceses dan cuenta de la magnitud de las pérdidas:

Intermarché: el grupo Les Mousquetaires, propietario de la cadena, informó que entre 150 y 300 tiendas resultaron afectadas.

Coopérative U: confirmó problemas en menos de 100 supermercados.

Monoprix: alrededor de 30 establecimientos sufrieron las consecuencias del ataque.

E.Leclerc: también registró locales afectados y pérdidas por la mercadería que debió descartar.

Los daños fueron especialmente importantes en los comercios que perdieron la totalidad o gran parte de sus productos refrigerados y congelados.

En Haguenau, un supermercado Intermarché calculó pérdidas de unos 50.000 euros tras perder sus existencias de alimentos congelados. En tanto, un establecimiento de E.Leclerc en Wasselonne estimó daños cercanos a los 220.000 euros por la mercadería que tuvo que desechar.

El impacto económico incluye tanto el valor de los productos destruidos como los costos asociados con la interrupción del funcionamiento de los equipos y la recuperación de las instalaciones.

Francia investiga posibles conexiones internacionales

La sección especializada en ciberdelincuencia y la Oficina Anticibercriminalidad de Francia quedaron a cargo de las actuaciones para identificar a los responsables y reconstruir cómo se ejecutó el ataque.

La Agencia Nacional de Seguridad de los Sistemas de Información (ANSSI) también intervino para analizar las vulnerabilidades explotadas. Además, las autoridades francesas iniciaron contactos con otros países europeos para evaluar si existen sistemas similares expuestos al mismo riesgo.

El episodio reavivó las advertencias sobre la seguridad de los sistemas industriales conectados a internet. En este caso, una falla informática no solo afectó el funcionamiento de los comercios: también comprometió la conservación de alimentos y generó riesgos vinculados con los incidentes registrados en algunos locales.

En ese contexto, el comisario europeo de Agricultura, Christophe Hansen, advirtió sobre los riesgos de la instrumentalización de los alimentos en un escenario de creciente preocupación por los ciberataques y las amenazas contra infraestructuras estratégicas.

Mientras avanza la investigación, las autoridades buscan determinar si el ataque tuvo un alcance exclusivamente francés o si la vulnerabilidad detectada podría facilitar operaciones similares en otros países.