El Premio Nobel de Economía 2026 fue otorgado a los estadounidenses Robert Hall y Michael Woodford por desarrollar nuevos modelos macroeconómicos que mejoraron significativamente la capacidad de implementar políticas de estabilización efectivas. “Sobre la base de estos modelos, medidas de política fiscal y monetaria bien sincronizadas pueden reducir los picos y valles de la economía”, informó la Real Academia Sueca de Ciencias.
De acuerdo a los fundamentos de la premiación, la investigación de Hall, de 83 años, y Woodford, de 71, generó un cambio de paradigma en la política de estabilización. “Los modelos neokeynesianos, fruto de su investigación, permiten explicar y cuantificar cómo la política de estabilización afecta a los ciclos económicos y son utilizados actualmente por bancos centrales y ministerios de finanzas de todo el mundo”, añadieron los jueces.
En el caso de Woodford, explicaron las autoridades, su modelo “hizo posible responder a los shocks de oferta de manera más efectiva”. “Un shock de oferta negativo podría ser una escasez de materias primas, mientras que uno positivo podría ser un avance tecnológico que haga más barata y fácil la producción de grandes volúmenes. Un shock de demanda positivo podría ser una buena noticia sobre el futuro que aumenta el consumo de los hogares, y uno negativo, la noticia opuesta”, detallaron.
La investigación de Hall, que es profesor en la Universidad de Stanford, y Woodford, que ejerce la docencia en la Universidad de Columbia, “nos preparó mejor para gestionar las recesiones económicas; sentaron las bases del paradigma neokeynesiano en el que los modelos se construyen sobre fundamentos microeconómicos; es decir, de abajo hacia arriba”.
Para los jueces de la Real Academia Sueca de Ciencias, los resultados económicos son consecuencia de millones de decisiones tomadas a nivel micro por hogares y empresas: “Al utilizar modelos basados en este enfoque, en lugar de simplemente estudiar la economía desde una perspectiva macroeconómica, como una visión panorámica, la investigación de Hall y Woodford generó un cambio de paradigma en la teoría de la política de estabilización".
Este reconocimiento en Economía fue creado en 1968, cuando el Banco Central de Suecia, a propósito del 300.° aniversario de su fundación, tuvo la idea de financiar un premio que se otorga con las mismas bases con las que se dan en medicina, física, química, literatura y paz.
En 2025, el Premio Nobel de Economía fue otorgado a Joel Mokyr, Philippe Aghion y Peter Howitt, reconocidos por sus investigaciones sobre el crecimiento económico impulsado por la innovación y la destrucción creativa. El historiador económico Mokyr recibió la mitad del galardón por identificar los prerrequisitos culturales y científicos que permiten un crecimiento sostenido a través del progreso tecnológico. En tanto que Aghion y Howitt compartieron la otra mitad del premio por desarrollar la teoría matemática de la destrucción creativa, que explica cómo las nuevas innovaciones reemplazan a los mercados y productos antiguos.
Los Nobel 2026
Los galardones de este año premiaron los avances revolucionarios en la optogenética, la astrofísica de neutrinos, la síntesis química no lineal y el derecho internacional. Cada categoría incluye una medalla de oro, un diploma y una dotación económica que este año aumentó a 12 millones de coronas suecas (aproximadamente 1,1 millones de dólares) con motivo del 125 aniversario de los premios.
Premio de Medicina: para Karl Deisseroth (Estados Unidos), Peter Hegemann (Alemania) y Georg Nagel (Alemania); por sus descubrimientos clave sobre canales iónicos activados por luz, que dieron origen a la optogenética.
Premio de Física: para Francis Halzen (Bélgica / Universidad de Wisconsin-Madison); por sus contribuciones fundamentales al desarrollo del Observatorio de Neutrinos IceCube.
Premio de Química: para Henri Kagan (Francia) y Kenso Soai (Japón); por sus hallazgos en el descubrimiento de los efectos no lineales y la autocatálisis asimétrica, herramientas que permiten controlar de forma precisa la orientación espacial y la forma de las moléculas.
Premio de Literatura: para Anne Carson (Canadá); por su obra que, mediante un diálogo lúdico y profundo con la tradición clásica griega y romana, configuró nuevas formas y géneros híbridos para la literatura contemporánea.
Premio de la Paz: para Navanethem “Navi” Pillay (Sudáfrica); por sus esfuerzos en la promoción de la paz, la defensa del derecho internacional y los derechos humanos universales.