La temperatura comenzará a subir dentro de pocas semanas en esta parte del mundo. El pronóstico anuncia un verano intenso. Los aparatos que brindan refrigeración serán clave para afrontar lo que se viene. El ventilador de techo es uno de ellos y el más accesible en cuanto a lo económico para los tucumanos. Para que su funcionamiento sea eficiente y no en vano requiere que alguien esté en el espacio al que se le quiere bajar la temperatura. 

Cuando está funcionando sin presencia humana, no está generando ninguna clase de beneficio. Contrariamente, muchos piensan que si el ventilador sigue girando en una habitación sin una persona, está refrigerando; eso es un error ya que el electrodoméstico no enfría el aire, sino a las personas.

Mecanismo

El enfriamiento es por evaporación del sudor en la piel. El ventilador de techo genera una sensación térmica de entre 2° y 4° más fresca. Si queda encendido en una habitación vacía, no bajará la temperatura del cuarto (un termómetro marcará exactamente lo mismo con el ventilador prendido o apagado) por lo que se consumirá energía innecesariamente. Hasta incluso se podría calentar ligeramente el ambiente, ya que el motor del ventilador genera una pequeña cantidad de calor al funcionar.

El axioma con los ventiladores de techo es encenderlo solo cuando entramos a la habitación y apagarlo al salir.

A tener en cuenta

Para maximizar la eficiencia energética del ventilador y reducir el consumo eléctrico al mínimo, hay un par de estrategias para aplicar. La dirección del giro según la estación, ayuda: en verano, las palas deben tener giro antihorario (hacia la izquierda); en invierno, el giro horario es el efectivo. 

La velocidad no debe ser la máxima, eso genera más desgaste energético, antes que bajar temperatura. Al máximo se consumen significativamente más watts con ganancias marginales en la sensación térmica.

Un aspecto que no se toma con la seriedad que merece es el mantenimiento para evitar fricción del motor. También hay que limpiar las aspas regularmente. El polvo acumulado las desbalancea y fuerza el motor, aumentando la fricción interna y el consumo eléctrico. Otro ítem que se descuida, pese a que es muy visible es el balance. Si el ventilador se tambalea es signo de que hacen falta algunos ajustes; el movimiento irregular desaprovecha energía mecánica.

En caso de estar por comprar un ventilador de techo, lo mejor es buscar ventiladores con motor de corriente continua (DC) en lugar de corriente alterna (AC). Los primeros consumen hasta un 70% menos de electricidad, son extremadamente silenciosos y ofrecen más niveles de velocidad.