La red vial de Tucumán atraviesa un escenario dispar. Mientras la Provincia sostiene que durante los últimos años avanzó con la recuperación y repavimentación de caminos bajo su jurisdicción, todavía hay corredores estratégicos que presentan problemas y cuya solución depende de decisiones que deben tomarse a nivel nacional.

El estado de las rutas quedó expuesto nuevamente durante el acto por el Día del Camino y del Trabajador Vial, donde la Dirección Provincial de Vialidad difundió un balance de los trabajos realizados y planteó cuáles son los principales desafíos que todavía enfrenta la infraestructura vial tucumana.

La repartición tiene bajo su responsabilidad más de 2.000 kilómetros de caminos en todo el territorio provincial. Según informó su administrador, Pablo Díaz, durante 2026 se ejecutaron trabajos de pavimentación sobre más de 180 kilómetros de la red rural primaria.

A su vez, desde el Ministerio de Obras Públicas señalaron que fueron más de 190 los kilómetros de la red vial primaria repavimentados, sobre tramos que presentaban distintos grados de deterioro.

A esos trabajos se suma la recuperación de alrededor de 1.800 kilómetros de caminos y rutas secundarias, de acuerdo con las cifras difundidas por el Gobierno provincial. También se realizaron tareas de demarcación horizontal y vertical vinculadas con la seguridad vial.

El trabajo sobre las rutas provinciales

Una parte importante de las obras se concentra en la recuperación de la infraestructura existente. La Provincia informó que durante la actual gestión se recuperaron más de 10 rutas y se avanzó con trabajos de pavimentación por administración, es decir, ejecutados directamente a través de Vialidad Provincial.

La repartición también recuperó maquinaria que se encontraba fuera de servicio y realizó inversiones en repuestos, mantenimiento y reparación del equipamiento vial.

El objetivo ahora es ampliar la capacidad de ejecución. Según se informó, la Provincia busca incorporar un segundo frente de pavimentación para trabajar simultáneamente en distintos puntos del territorio.

La tarea no se limita a las rutas pavimentadas. Vialidad Provincial también tiene a su cargo una extensa red de caminos secundarios y rurales que resulta clave para conectar localidades y zonas productivas.

Las rutas nacionales, el otro problema

El escenario cambia cuando se trata de las rutas nacionales que atraviesan Tucumán. Son aproximadamente 600 kilómetros de rutas nacionales dentro del territorio provincial. Entre ellas se encuentran algunos de los corredores más importantes para el transporte de pasajeros, cargas y producción.

En las últimas semanas se produjo una novedad con la Ruta Nacional 9, a partir de la adjudicación de la concesión del tramo correspondiente. Según informó la Provincia, la empresa que quedó a cargo ya comenzó a asumir sus funciones y se espera que avance con las tareas de reparación y mantenimiento.

Sin embargo, todavía quedan otros corredores sin una definición similar. La atención está puesta especialmente sobre las rutas nacionales 38 y 157, cuyo deterioro genera preocupación en la Provincia. El reclamo es que se establezca quién y bajo qué esquema se hará cargo de las tareas necesarias para conservarlas.

El planteo apunta a evitar que el deterioro avance hasta generar obras mucho más costosas. En ambos casos se trata de corredores utilizados diariamente por vehículos particulares, transporte de cargas y producción que entra y sale de Tucumán.

COMUNICACIÓN PÚBLICA

Qué falta resolver

El principal desafío es sostener la recuperación de los caminos que ya fueron intervenidos y, al mismo tiempo, avanzar sobre aquellos tramos que todavía presentan deterioro.

En la red provincial, el objetivo oficial es ampliar los frentes de pavimentación y continuar con la recuperación de caminos secundarios y rurales.

En la red nacional, en cambio, la situación depende de las decisiones que adopte el Gobierno nacional respecto de las concesiones, el mantenimiento y las obras necesarias en los corredores que atraviesan Tucumán.

Por eso, mientras la Provincia exhibe los kilómetros intervenidos durante los últimos años, las rutas 38 y 157 aparecen como dos de los principales puntos pendientes del mapa vial tucumano.

La discusión sobre los caminos no se reduce a la circulación vehicular. De su estado depende también el traslado de la producción, el acceso a escuelas y centros de salud y la conexión entre las distintas localidades de la provincia.

Ante esto, el desafío para Tucumán, en ese sentido, no pasa solamente por construir nuevos kilómetros de pavimento, sino también por sostener el mantenimiento de una red extensa y evitar que los corredores que hoy presentan problemas vuelvan a quedar relegados.