Dejar atrás lo sucedido en Jujuy y mirar hacia adelante. San Martín necesita que la polémica que dejó el empate 2 a 2 quede, por ahora, en manos de la dirigencia, que analiza cómo avanzar con su presentación ante AFA. Para el plantel y el cuerpo técnico, en cambio, el desafío inmediato es otro: preparar el partido del domingo frente a Gimnasia y Tiro de Salta y aprovechar las cinco fechas que quedan para intentar meterse en el Reducido. El escenario exige concentración total en lo futbolístico.
Alejandro Orfila lo resumió en la zona mixta del estadio 23 de Agosto. “Volver otra vez ahí a la cancha y otra vez hacer todo lo que hace San Martín para superar a los rivales, como lo hacemos futbolísticamente, encima con mucho mérito”, planteó. El entrenador reconoció que también existen cuestiones propias para corregir y cerró con una certeza. “Van pasando las fechas, ¿viste? Quedan cinco. Lo vamos a intentar a morir”.
El mensaje apunta a no quedar atrapado en la discusión por Bruno Amiconi. El árbitro admitió que en la última jugada hubo un error, mientras San Martín reúne elementos para sostener su postura institucional. Ese expediente puede seguir su curso, pero el equipo no puede esperar una respuesta externa para solucionar aquello que depende de su funcionamiento. El domingo habrá otros 90 minutos y otra posibilidad de acercarse a los puestos de clasificación.
En ese camino aparece una cuenta pendiente que volvió a manifestarse en Jujuy: sostener las ventajas. San Martín llegó a ponerse 2 a 0 con dos goles de Mauro Verón y tuvo argumentos para controlar el partido, pero Gimnasia reaccionó y lo empató en una ráfaga. El problema ya había quedado expuesto en Rafaela, donde el “Santo” también se puso dos veces arriba y terminó perdiendo 4 a 2. En ambos encuentros, la capacidad para atacar contrastó con la dificultad para defender cuando el rival aceleró.
Debe equilibrar al equipo
La fragilidad defensiva deberá ser uno de los puntos centrales de la semana. En Rafaela, dos acciones originadas en laterales terminaron en los primeros empates; después, una pelota parada derivó en el 3 a 2. En Jujuy, los dos goles del local llegaron de cabeza.
San Martín necesita mejorar las marcas, controlar las segundas jugadas y sostener la concentración cuando el partido cambia de ritmo. En análisis previos de la campaña ya aparecía como una cuenta pendiente la dificultad para proteger las ventajas y defender los espacios.
La otra parte de la ecuación está adelante. San Martín tiene herramientas para lastimar y en Jujuy volvió a demostrarlo.
Verón apareció en los momentos importantes, mientras el equipo encontró espacios para atacar y generar situaciones. La tarea será conservar esa contundencia sin desordenarse cuando pase a defender. No se trata de elegir entre atacar o protegerse, sino de conseguir un equilibrio que le permita transformar sus buenos pasajes en victorias.
Además, el partido del domingo tendrá un valor especial por el contexto.
Gimnasia y Tiro aparece entre los equipos que están por encima de San Martín en la tabla, de modo que el enfrentamiento puede convertirse en una oportunidad para recortar distancia de manera directa. Después del empate en Jujuy, la necesidad es ganar y sostener ese impulso durante las últimas cinco jornadas.
San Martín deberá trabajar sobre tres cuestiones concretas: eficacia para aprovechar las situaciones, orden para defender las ventajas y concentración para atravesar los momentos adversos. Lo ocurrido con Amiconi seguirá siendo tema de la CD, pero la respuesta deportiva tendrá que llegar desde adentro.
Cinco fechas es el margen que queda. Para el “Santo”, representan la última parte de un torneo en el que dejó escapar demasiadas oportunidades y todavía tiene camino para reaccionar.
Orfila ya marcó la dirección: volver a la cancha, repetir lo que el equipo hace bien y corregir aquello que lo condena. El domingo empieza una cuenta regresiva en la que cada error tendrá un costo.