Dos días después del empate 2 a 2 frente a Gimnasia de Jujuy, en San Martín la discusión ya no pasa solamente por el gol anulado a Diego Diellos. Lo ocurrido en el estadio 23 de Agosto abrió un escenario que la dirigencia busca encauzar por la vía institucional: reconstruir lo sucedido, reunir pruebas y definir cómo llevar el reclamo ante AFA.

La comisión directiva fijó una primera postura a través de un comunicado difundido en sus redes sociales. Allí expresó su “preocupación” por lo ocurrido después del partido y aclaró que comprende que el arbitraje está “expuesto al margen de error propio de la práctica deportiva”.

Esa aclaración resume la postura que hoy predomina en San Martín. En el club admiten que una decisión arbitral puede ser equivocada, pero entienden que la conducta de Bruno Amiconi después del partido -la risa y la frase con la que, según los testimonios recogidos, despidió a los dirigentes- excedió la discusión por un fallo puntual. Por eso, el comunicado rechaza las expresiones y gestos que se aparten de “la conducta ética y la objetividad esperables” de quienes deben garantizar una competencia justa y ecuánime.

Reunión clave en La Ciudadela para avanzar con la causa

La reacción institucional, de todos modos, no quedó limitada al comunicado. Según pudo averiguar LA GACETA, dirigentes que acompañaron al plantel en Jujuy se reunieron con aquellos que permanecieron en Tucumán para comparar versiones, reconstruir lo sucedido y definir los próximos pasos. La intención es que cualquier presentación tenga sustento y no quede reducida a una reacción producto de la bronca del momento.

San Martín también consultó al abogado del club para analizar las alternativas legales e institucionales disponibles. La dirigencia pretende reunir elementos que permitan establecer con precisión qué ocurrió con la terna arbitral en la zona de vestuarios y, a partir de allí, revisar los reglamentos de AFA para determinar cuál es el camino correspondiente.

El detonante fue el gol de Diellos a los 46 minutos del segundo tiempo. Bruno Cabrera recibió por la derecha, asistió al delantero y Diellos marcó el que podía ser el 3 a 2. El asistente Gonzalo Ferrari levantó la bandera por una supuesta posición adelantada y Amiconi anuló la conquista. Las imágenes de la transmisión oficial muestran a Cabrera habilitado por los cuatro defensores de Gimnasia.

La protesta continuó después del encuentro. Los dirigentes reclamaron explicaciones a los árbitros y, según el relato de integrantes de la delegación recogido por LA GACETA, Amiconi respondió entre risas: “Chau, ya están afuera”. La discusión subió de tono y la Policía debió intervenir.

"El arbitraje siempre fue cuestionado": la respuesta de Amiconi

Mientras San Martín comenzaba a definir su estrategia, Amiconi también decidió hablar públicamente. En una entrevista con El Ascenso X3, el árbitro se refirió a las críticas que reciben los jueces, el gol anulado y la mirada de los hinchas. 

“No tengo nada que ocultar, en la última jugada del partido hay un error. Nosotros convivimos con el error. Una vez que entramos al vestuario vemos que hay un error y que determina el resultado de un partido", dijo Amiconi, que fue más allá. "El hincha siempre siente que los árbitros queremos ir a perjudicarlos, siempre quieren instalar que generamos polémicas”, afirmó el árbitro, en una reflexión que adquiere especial repercusión después de lo ocurrido en Jujuy.

“Cuando ingresé al vestuario, tanto mis compañeros como yo recibimos agravios por parte de los dirigentes de San Martín. En ese momento les dije: ‘Muchachos, llevamos 35 fechas del Nacional B; ustedes no se están quedando afuera por este partido’”, reconoció Amiconi.

Un reclamo que busca respaldo

La CD también recopila antecedentes de otros clubes, jugadores y dirigentes que atravesaron situaciones similares con árbitros, con el objetivo de conocer qué caminos siguieron y qué herramientas institucionales utilizaron para realizar sus reclamos. La intención es sumar elementos antes de definir el alcance de una eventual presentación ante AFA.

El malestar no nació exclusivamente en Jujuy. Durante la temporada hubo otros episodios cuestionados, aunque no todos pueden ser considerados errores arbitrales. El gol anulado a Álvaro Veliez frente a Chacarita figura entre los antecedentes que el club considera más claros.

La postura de Oscar Mirkin también marca un límite. El presidente había reconocido que en algunos partidos San Martín se sintió perjudicado, pero descartó la existencia de una persecución contra el club. Esa mirada también aparece ahora en la estrategia dirigencial: reclamar por lo que consideran necesario, pero con elementos concretos y dentro de los canales institucionales.

Después del empate, Alejandro Orfila había puesto el foco en el asistente. “El línea se equivocó. Le levantó el banderín cuando el futbolista nuestro no estaba en offside”. Pero el entrenador enseguida aclaró: “Yo sé que no hay mala intención. Lo tengo claro. Se equivocó, como yo también me equivoco”.

Con la información más ordenada, la CD deberá decidir hasta dónde llevar el reclamo. Cuando termine de reunir documentación, testimonios y antecedentes, evaluará la posibilidad de enviar a un dirigente a Buenos Aires para exponer personalmente la postura del club ante AFA. La intención es llegar a esa instancia con todos los elementos reunidos y una posición institucional definida.

Los pasos a seguir

Todavía no está definido quién viajaría ni cuándo. Lo que sí empieza a tomar forma es el camino que pretende seguir San Martín: dejar asentada su posición por la vía institucional, con pruebas y dentro de los reglamentos. El episodio de Jujuy ya no queda solamente en una discusión por un gol anulado; ahora se convirtió en un reclamo que la dirigencia busca llevar hasta las últimas instancias formales.