La polémica de Jujuy abrió un nuevo escenario para la dirigencia de San Martín. El gol de Diego Diellos, anulado por un supuesto offside de Bruno Cabrera, generó reclamos inmediatos y dejó al club ante una decisión: dejar el episodio como una discusión más del campeonato o avanzar con un planteo formal ante los organismos correspondientes. Las imágenes difundidas después del partido son uno de los elementos que alimentan el malestar.

La situación, además, no llega en cualquier momento. Oscar Mirkin había elegido hasta ahora un tono prudente cuando se refería a los arbitrajes. Incluso después de distintos episodios polémicos, el presidente había evitado instalar públicamente la idea de una intención de perjudicar al club. En paralelo, la propia institución había tenido un episodio llamativo cuando publicó y luego borró una dura crítica contra Gonzalo Pereira después del gol anulado ante Chacarita.

La postura de la CD de San Martín será, por ahora, mantenerse en silencio y evitar declaraciones públicas, principalmente para no generar una posible represalia por parte de los organismos arbitrales.

¿Qué hará la CD de San Martín tras el cruce con Amiconi?

En el club entienden que el clima todavía está demasiado caliente y que cualquier pronunciamiento en este momento podría terminar jugando en contra. Por eso, buscarán analizar lo sucedido con mayor tranquilidad y tomar decisiones “en frío”. En las próximas horas está previsto, además, un encuentro entre los dirigentes que viajaron a Jujuy y aquellos que permanecieron en Tucumán, con el objetivo de poner en común lo ocurrido y definir qué postura adoptará la institución.

Alejandro Orfila fue claro después del empate: entiende que los árbitros pueden equivocarse, pero también reclamó mayor inteligencia de sus jugadores para evitar quedar condicionados por expulsiones y situaciones evitables.