FAIRFORD, Reino Unido.- La policía británica anunció que investiga un “incidente grave” ocurrido cerca de una base militar utilizada por la Fuerza Aérea estadounidense en el oeste de Inglaterra, en cuyas inmediaciones fueron detenidos cinco sospechosos de “preparar un acto terrorista”.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, señaló ayer que las cinco personas detenidas tenían como objetivo causar daños significativos a la base británica que alberga tropas y aeronaves del país norteamericano. “Estábamos investigándolos. Querían causar grandes daños en nuestra base, y trabajar con los británicos funcionó muy bien”, declaró Trump durante una visita a Chicago. “Los vigilábamos desde hace mucho tiempo, y los atrapamos”, añadió Trump.
El primer ministro británico, el laborista Andy Burnham, reaccionó en la red social X y dijo que la seguridad de la población constituye su máxima prioridad. “Quiero que todos sepan que siempre tomaremos las medidas necesarias para proteger a los habitantes y garantizar la seguridad de nuestro país”, añadió.
Los expertos en bombas de la policía británica examinaron varios vehículos relacionados con este incidente cerca de la base de Fairford, donde está estacionada una unidad de la Fuerza Aérea estadounidense. Como consecuencia de la operación, fueron evacuadas más de 80 viviendas de los alrededores.
“La unidad antiterrorista puede confirmar ahora que está al frente de una investigación sobre un incidente ocurrido cerca de la base aérea”, indicó la policía de Londres.
Las fuerzas de seguridad recibieron una llamada la madrugada de ayer, que alertaba de “tres vehículos sospechosos que parecían dirigirse hacia la base aérea”. Tras la intervención de agentes armados, cinco hombres fueron detenidos, bajo sospecha de delitos relacionados con explosivos. Posteriormente, fueron arrestados formalmente por sospechas de “preparación de un acto terrorista”.
Imágenes aéreas difundidas por medios británicos muestran a un robot de desactivación de explosivos trabajando en una carretera rural y desplazándose alrededor de tres furgonetas blancas.
“Hemos trabajado en estrecha colaboración con nuestros amigos estadounidenses, y durante el día estuve en contacto con mi homólogo, Pete Hegseth”, declaró el ministro británico de Defensa, Wes Streeting, durante su intervención en el congreso anual del Partido Laborista en Liverpool.
Fairford es la base británica de la 501.ª Ala de Apoyo al Combate, una unidad administrativa de la Fuerza Aérea estadounidense, que anunció que ninguno de sus miembros había estado implicado en el incidente.
En marzo, el anterior primer ministro laborista, Keir Starmer, había autorizado a Estados Unidos a llevar a cabo acciones “defensivas” contra emplazamientos de misiles iraníes desde dos bases británicas, entre ellas Fairford.