Se suele decir que los jóvenes se alejaron de la fe, que viven pendientes de las pantallas y que las tradiciones ya no les pertenecen. Esta tarde, en las calles del centro tucumano, muchos se encargaron de discutir esa idea. Adolescentes con sus familias, grupos parroquiales, estudiantes y voluntarios fueron una de las marcas de la procesión de la Virgen de la Merced.
Una juventud que se involucra
León Mirande tiene 16 años y viene a la procesión desde hace años. Para él, el encuentro va más allá de lo religioso. "No solo representa la religión, sino también nuestra propia cultura tucumana, porque el 24 de septiembre es una fecha muy importante para nosotros los tucumanos", contó.
Trinidad López, de 15 años, también llega a la procesión en familia desde que era muy chica. Y no se conforma con venir sola. "Como joven veo que es muy dura la situación de la religión, pero siempre se reza. De mi parte, siempre trato de acercar a mis compañeras del colegio, ayudarlas e invitarlas a estas ocasiones, como las procesiones o las misas", relató.
Florencia Villalba, de 19 años, y Camila Cardozo, de 18, ex compañeras del Colegio Esclavas del Sagrado Corazón de Jesús, se enteraron de la procesión por la institución., Habían participado años atrás junto a sus familias, pero este año volvieron por su cuenta. Aunque admiten que muchos de sus pares no se suman, confesaron que aún existe una enorme alegría al participar de estos encuentros.
Una etapa de búsqueda
¿Por qué algunos jóvenes se alejan? Lourdes Peralta, de 26 años, lo entiende como parte de una edad compleja. "Es una etapa de la vida que tiene muchos conflictos o dificultades. Los jóvenes siempre están en búsqueda de algo que los haga felices y los colme, entonces empiezan a buscar distintos caminos. Quizás algunos de esos caminos son alejados de la fe, pero siempre hay un bichito ahí que sigue picando", reflexionó.
León también ve esa distancia en su entorno, aunque no la juzga. "Lo veo mucho, pero tampoco lo considero como algo malo. Es mejor que la juventud se aleje de la religión a que los jóvenes sean obligados y terminen odiándola", opinó.
Sin embargo, la calle mostró otra cosa. Regina Franco, de 21 años, animadora de los jóvenes de Cáritas, estuvo hoy al servicio de los peregrinos. Desde ese lugar pudo ver cómo se renovaba la procesión. "Ver a toda la gente, no tan solo a los que venimos a dar servicio, sino también a la gente que viene a acompañar a la Virgen, que viene a misa, es algo muy lindo. Y más ver tantos jóvenes. Normalmente siempre hay mucha gente grande, pero este año se ve mucha, mucha gente joven", destacó.
Regina advirtió que, muchas veces, a los jóvenes se les asignan lugares secundarios, y cree firmemente que esa puede ser una de las razones del distanciamiento. "Yo creo que a los jóvenes que dicen eso tal vez no se les dio lugar, no se les abrieron bien las puertas en alguna parroquia, en alguna iglesia. Pero no hay que perder la esperanza: en todos lados hay aunque sea un joven", afirmó.
Su propio rol dice mucho sobre el lugar que los jóvenes ocupan en la Iglesia tucumana: no solo acompañan, también sirven. Regina contó que este año Cáritas recibió muchas donaciones tras las inundaciones y que todavía hay vecinos que se acercan a la sede con alimentos y ropa. "Se notó el corazón solidario de todos los tucumanos", valoró.
Cómo viven la fe
Para estos jóvenes, la fe no se agota en un día de fiesta. León va a misa todos los domingos. "Para mí es intentar mejorar como persona y acercarme más a Dios. Y acercarme más a Dios también conlleva conocerme más a mí y mejorar mi vida", definió.
Lourdes, por su parte, la describe como el eje de su rutina. "La fe es lo que le da sentido a mi vida e incluso a mi día a día. La vida tiene sus dificultades y sus cosas lindas también, pero no cobran sentido sin Dios, porque venimos de él y vamos hacia él", explicó.
En el caso de Trinidad, la fe se cuela también en el colegio. "Es lo que nos ayuda a continuar el día a día, lo que nos da la esperanza, la motivación a la hora de un estudio. Rezamos antes de estudiar, después ofrecemos las pruebas, y eso la verdad que ayuda mucho", contó. (Producción periodística: Valentina Aranda Zóttola)