En fecha reciente y en el marco de las celebraciones patrióticas religiosas del 24 de setiembre, una imagen de la virgen peregrina de nuestra Sra. de la Merced, patrona de la Arquidiócesis y Generala del Ejército de argentinos, estuvo presente en la casa de Gobierno, oportunidad que el señor gobernador Osvaldo Jaldo, en presencia de funcionarios, colocó una corona a la imagen de la advocación. Delicado presente a tan trascendental visita. Y María de la Merced también estuvo para recordarnos que su hijo Jesucristo es el redentor del mundo, que por el sacrificio de la Cruz nos alcanzó la redención. Por estas breves consideraciones, no será el momento de incorporar de forma más visible, a la actual Bandera de Tucumán,  adoptada de un símil de la bandera de Macha (abril 2010), el símbolos de la Cruz fundacional (1565) de la provincia, que se conserva en la Iglesia Catedral, como también las expresiones simbólicas de incuestionable valor espiritual, moral e histórico como son los años 1812, Batalla de Tucumán, y 1816, Declaración de la Independencia, fastos patrióticos reverenciados por todos los argentinos y que los tucumanos fueron protagonistas. Me permito recordar que S.S. Juan Pablo II, en ocasión de su visita a la provincia, 8 de abril de 1987, nos decía: “El sucesor de Pedro ha venido a la tierra tucumana para alabar con vosotros la misericordia de Dios Padre que ha querido llamarnos hijos de Dios y que lo seamos”.(1 jn3,1)… Los habitantes del Norte Argentino os sentís especialmente vinculados con este lugar, y habéis cultivado un marcado amor a vuestra patria, sintiendo la responsabilidad de custodiar la libertad y la tradición cultural de la Argentina. En el cristiano esos nobles sentimientos se enraízan en el don de la filiación divina, y allí encuentra también, su fundamento, su sentido y su medida. Agradezco la presencia de las autoridades en esta celebración. La responsabilidad política adquiere una nueva vitalidad cuando cada uno considera que es Hijo de Dios, lo cual le llevara a imitar la providencia y la bondad de Dios Padre y realizara iniciativas cada vez más amplias y generosas en favor de todos -conservad la Libertad acrecentando aquellas virtudes, como la tenacidad, el espíritu de iniciativa, la amplitud de miras- que contribuyen a hacer de vuestra tierra un lugar más próspero, fraterno y acogedor.” “La incorporación de los símbolos- Cruz fundacional”, y años 1812 -1816 a la actual Bandera de Tucumán, será el regalo más preciado que pueblo y gobierno de la provincia realicemos al Santo Padre, el Papa León XIV, en ocasión de su visita a la argentina, en el mes de noviembre. Solo tenemos que decidir con un corazón generoso, y no negar nuestra identidad.

Lorenzo Villafañe                                      

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