Altair Domingos vuelve a la Argentina después de varios años y lo hace con una sonrisa que resume mucho más que la expectativa por una nueva carrera. Vuelve después de haber anunciado su retiro, de haber pasado cuatro años y medio alejado de las pistas, de haberse sometido a innumerables estudios médicos y de haber encontrado, cuando parecía que su carrera había llegado a su fin, una razón para volver a montar. Este jueves estará en el Hipódromo de Tucumán, será una de las grandes figuras de la jornada internacional y tendrá la posibilidad de volver a sentir de cerca una pasión que, según él mismo reconoce, en ningún otro lugar del mundo se vive como en Argentina.
Todo lo que hay que saber para disfrutar el “Batalla”: carreras, figuras, horarios y premios“El turf argentino es el mejor del mundo”, afirma Domingos en una definición contundente. No lo dice alguien que haya conocido solamente las pistas de su país. El jockey compitió en Dubai, Estados Unidos, Chile, Perú, Paraguay y Brasil. Conoce diferentes escenarios, públicos y formas de vivir las carreras. Sin embargo, cuando habla de Argentina, su entusiasmo adquiere otra dimensión.
“Tuve la oportunidad de correr en varios lugares, como Dubai, Estados Unidos, Chile, Perú, Paraguay y Brasil, pero en ningún lado se vive el turf con tanta pasión como en la Argentina. No conozco otro país en el mundo al que le gusten tanto las carreras de caballos como a los argentinos. Además, debe ser el único país donde hay competencias todos los días”, sostuvo.
Esta vez, su destino es Tucumán. Es su primera visita al “Jardín de la República” y su llegada forma parte de una fiesta que reunirá a algunos de los nombres más importantes del turf sudamericano. Domingos arribó acompañado por su esposa Danielle y su hija Valentina, de cuatro años. En Brasil quedaron Mateus, de 26 años, y Nicoly, de 23. “Es la primera vez que vengo al Hipódromo de Tucumán y, por lo que estoy viendo, está muy lindo. La pista está muy buena. Se observa todo 10 puntos”, contó después de conocer las instalaciones del circo hípico local.
El “Batalla” espera una multitud y habrá un operativo de seguridad sin precedentesPero hay algo más que una buena impresión detrás de sus palabras. Domingos entiende que la dimensión del “Batalla” no se explica solamente por los caballos que llegan, los jockeys que participan o la importancia de los premios. También tiene que ver con la manera en que una provincia del interior prepara una jornada de estas características. “Llegar a una provincia del interior del país, como Tucumán, y ver de la forma que se prepararon para una jornada de turf es algo único. Esto solamente se da de esta forma en la Argentina”, destacó.
Ganó más de 50 Grupo 1
Domingos sabe de grandes escenarios. A lo largo de su carrera superó los 50 triunfos de Grupo 1 y escribió uno de los capítulos más importantes de su trayectoria en Argentina. En 2015 llevó a Hi Happy a conquistar tres de las competencias más prestigiosas del turf nacional: el Gran Premio Carlos Pellegrini, el Gran Premio Nacional y el Gran Premio Jockey Club.
Por eso, su regreso tiene un significado especial. Había anunciado su retiro a fines de 2021 debido a una lesión en el nervio óptico del ojo izquierdo. Durante cuatro años y medio estuvo lejos de las pistas. Se sometió a controles médicos periódicos en Brasil y, cuando los especialistas determinaron que estaba en condiciones de competir, decidió darle una nueva oportunidad a su carrera.
“Había pensado no correr. Estuve cuatro años y medio sin competir y durante ese tiempo me hice todo tipo de estudios en Brasil. Me hicieron estudios cada tres meses y los médicos me dijeron que estaba en condiciones de competir sin ningún problema. Y ahí fue que decidí volver”, explicó.
"Rulo" Assad va por otra hazaña en el Gran Premio "Batalla de Tucumán"La decisión tuvo, inicialmente, un motivo íntimo. Quería volver a correr para poder compartir una foto con su hija Valentina. Pero aquella vuelta terminó convirtiéndose en mucho más que un regreso simbólico. En apenas un año volvió a instalarse entre los grandes protagonistas del turf brasileño.
“Quería correr para sacarme una foto con mi hija Valentina y en un año ya llevo ganados siete Grupo 1. Tengo que agradecerle a Dios que me dio una chance más. Ni cuando estaba en mi mejor momento en Argentina gané tantas carreras importantes como ahora”, reconoció.
Tarde soñada
En mayo de este año protagonizó una actuación extraordinaria al conseguir tres triunfos de Grupo 1 en una misma reunión. Se impuso en el Gran Premio “OSAF” con Veil, en el “ABCPCC” con Eletrizante Dollar y en el “Juliano Martins” con Twist do Iguassu. En otra jornada brasileña logró cinco victorias sobre siete carreras. Su presente, entonces, no tiene demasiado que ver con una simple vuelta a las pistas: Domingos regresó para competir al máximo nivel.
“Soy muy competitivo. A mí me gusta ganar a todo y cada compromiso que asumo lo hago con mucha seriedad. Cada carrera que gano, por más que sea con un caballo perdedor, la disfruto como si fuese un Gran Premio”, aseguró.
Y esa mentalidad será la que llevará este jueves al Hipódromo de Tucumán. Domingos montará a varios ejemplares durante la jornada y tendrá como desafío principal el Gran Premio “Batalla de Tucumán”, donde se apilará sobre Travel Pass, un ejemplar porteño adquirido por propietarios santiagueños.
Ya estudió a sus rivales y sabe que no tendrá una tarea sencilla. “Estuve analizando la carrera y tiene muy buen nivel. Hay caballos de mucha calidad, incluso está Thor Medina, que este año corrió el Gran Premio Latinoamericano en Perú, donde yo corrí a otro caballo. Hay muchos ejemplares con chances de ganar. Será una carrera durísima”, anticipó.
Domingos está radicado en Curitiba y actualmente compite en Río de Janeiro y San Pablo. Allí encontró después de su regreso un escenario para volver a sentirse jockey. Pero Argentina continúa ocupando un lugar especial. No solamente por los recuerdos de aquella temporada inolvidable con Hi Happy, sino también porque todavía mantiene un vínculo personal con el país.
“Tengo muchos amigos que son tucumanos y uno de ellos es Luis Vai, que está compitiendo en Buenos Aires”, señaló.
Quiere volver
Y existe, además, un deseo que todavía permanece intacto: volver a radicarse en Argentina. Domingos reconoce que en Brasil atraviesa un gran momento, pero admite que le gustaría volver a Buenos Aires. El próximo año, el Hipódromo de Palermo será escenario del Latinoamericano y el jockey brasileño pretende estar allí.
“Me está yendo muy bien en Brasil, pero la verdad que me gustaría volver a la Argentina. El próximo año se correrá el Latinoamericano en el Hipódromo de Palermo y seguramente voy a tener algún ejemplar para montar, por lo que voy a hacer gestiones para poder estar”, dijo.
Es entonces cuando aparece uno de los capítulos más delicados de su relación con el turf argentino. Domingos asegura que actualmente no puede competir en Palermo ni en San Isidro por una decisión médica adoptada años atrás. Según explicó, otros especialistas posteriormente determinaron que está en condiciones de correr. El jockey también plantea que aún existe una cuestión económica pendiente. “Hay que ver la parte legal, porque a mí no me dejan correr en Palermo por decisión de un médico, cuando me revisaron muchos otros médicos y comprobaron que estoy apto para competir. No me dejan correr en Palermo, pero tampoco me pagaron la indemnización y ya pasaron seis años”, sostuvo.
Pero su reclamo, según explicó, no tiene como principal objetivo una compensación económica. Lo que quiere es volver a hacer aquello que sabe hacer. “Yo no quiero que me paguen, solo quiero que me dejen trabajar. Que me dejen correr”, afirmó.
Por eso tampoco descarta volver a vivir en Buenos Aires. “Me encantaría volver a radicarme en Buenos Aires y es por eso que no vendimos las propiedades que tenemos en San Isidro”, contó.
Antes de pensar en lo que vendrá, sin embargo, Domingos tiene una cita con Tucumán. Este jueves volverá a competir en la Argentina, después de una espera de varios años, y lo hará en una jornada que reúne a grandes figuras y ejemplares de distintos puntos del país.
A los nueve años comenzó a correr cuadreras. Desde entonces construyó una carrera que lo llevó a los grandes escenarios internacionales, ganó más de 50 Grupo 1, conoció el éxito en las principales pistas de Argentina y Brasil y, cuando una lesión parecía haber puesto punto final a su trayectoria, encontró una nueva oportunidad.
Ahora llega al “Batalla” con la misma ambición que lo acompañó durante toda su carrera. Competir, ganar y disfrutar. Porque para Altair Domingos las carreras no pierden importancia según el nombre del premio o la categoría del caballo. Cada vez que monta, vuelve a sentirse aquel chico que comenzó a correr cuadreras.
Y esta vez, además, lo hará en Tucumán, una provincia que acaba de conocer y que ya le dejó una certeza: para vivir el turf con pasión, Argentina sigue siendo un lugar diferente.