La distancia no borró un recuerdo que Agustín Orión todavía tiene presente. En julio de 2013, durante un entrenamiento a puertas abiertas de Boca en Casa Amarilla, el arquero protagonizó una fuerte acción que terminó con Leandro Paredes lesionado. Trece años después, el exfutbolista volvió a hablar de aquel episodio y reconoció que fue una de las situaciones más difíciles que le tocó atravesar durante su carrera.

La jugada ocurrió durante una práctica de fútbol. Paredes, que tenía 19 años, quedó mano a mano con Orión y comenzó a amagar al arquero antes de definir. Orión interpretó que el mediocampista lo estaba provocando y reaccionó con una fuerte patada desde atrás que le provocó un traumatismo y un esguince grave en el tobillo izquierdo. La acción quedó registrada por las cámaras de televisión y rápidamente se convirtió en uno de los episodios más recordados de aquella etapa.

“Una de las cosas más feas que me ha tocado en el fútbol lo que me pasó con él”, recordó Orión durante una entrevista en el programa de streaming "Todo por la Misma". El ex arquero también explicó que, más allá de haber pedido disculpas en aquel momento, decidió atravesar internamente el episodio. “En la vida uno no quiere hacerle daño a nadie. Íntimamente la pasé mal, me la comí yo, no tengo por qué exteriorizarlo. En su momento le pedí disculpas porque uno no sabe cómo reaccionar”, explicó.

Orión también rechazó cualquier intento de justificar lo sucedido. “Puede pasar, pasa poco. No me estoy justificando. Es una situación muy fea. Uno no sale a la calle a lastimar a nadie, imaginate en una práctica de fútbol”, sostuvo. La lesión dejó a Paredes durante tres meses sin jugar y marcó una relación que continuó dentro del plantel durante los años siguientes.

El recuerdo de una relación que continuó

Pese a aquel episodio, ambos volvieron a compartir vestuario. Consultado sobre si volvieron a hablar después de la patada, Orión fue directo: “Sí, sí. Fuimos compañeros, después de eso volvió a jugar”. Paredes, sin embargo, tiempo después contó su propia versión y aseguró que sintió que nadie lo había cuidado dentro del club. “Nadie me cuidó”, había declarado cuando todavía jugaba en Paris Saint-Germain.