Nació como Julio María Sosa Venturini el 2 de febrero de 1926, en Las Piedritas, departamento de Canelones, Uruguay, en una familia muy humilde. De chico ya cantaba en el colegio y a los 16 años ganó un concurso de canto en Montevideo. Su madre, Ana Maria Venturini, fue gran apoyo. En Uruguay lo apodaban “El Zorzal de Piedras”. Llegó a Buenos Aires en Junio de 1949, casi sin plata, con la valija llena de ilusiones. Tuvo una vida intensa, bohemia y noctámbula. Se casó tres veces y tuvo una hija, Ana María. Su final fue trágico y legendario. Murió el 26 de noviembre de 1964 a los 38 años, en un accidente automovilístico en Villa del Parque, cuando su DKW rojo chocó contra un semáforo. Iba a 120 km/h. Murió horas después en el hospital Fernández. Cantó con las orquestas de Carlos Gilardoni, Luis Caruso y la de Francini - Pontier cuando pasaba por Montevideo. También tuvo la oportunidad de cantar con Osvaldo Pugliese en el año 1953. Con Pugliese grabó su primer gran éxito “ Remolino”. Pero su estilo, muy vehemente, chocaba con el estilo sobrio de Pugliese y se fue a los ocho meses. Luego estuvo con Armando Pontier, donde explotó de verdad. Ahí grabó clásicos como “Camoflage” y “Padrino Pelao”. En 1955 se lanza como solista con la orquesta de Armando Pontier y luego con la orquesta más importante de su vida, la de Leopoldo Federico (1959- 1964). Con Federico logra su sonido definitivo. En 1964 filma su única película dirigida, por Hugo del Carril, llamada “Buenas noches Buenos Aires”, un filme musical en colores. Era una película episódica que enfrentaba simbólicamente al tango y el folklore contra la nueva ola del twist y el rock que arrancaba con el Club del Clan.
Rodolfo Ruarte
Las Heras 516
S. M. de Tucumán