Como se había adelantado la semana pasada, esta edición de LA GACETA Rural difunde una segunda parte de lo ocurrido durante la Jornada Anual de la Caña de Azúcar que bajo el lema “Análisis, Manejo e Innovación Tecnológica” organizó la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (Eeaoc).

El evento, realizado en la Sociedad Rural de Tucumán, reunió a más de 300 asistentes, entre productores, técnicos, profesionales, representantes de empresas y de instituciones y estudiantes. Todos ellos asistieron a un espacio de actualización y de intercambio sobre los principales desafíos de la actividad cañera. La jornada se desarrolló en plena zafra, en un momento particularmente relevante para el sector, en el cual, además de atender el avance de la cosecha, resulta necesario comenzar a planificar las decisiones de manejo para la próxima campaña.

Sobre la fertilización se desarrollaron diversas disertaciones que permitieron a los productores tener certezas sobre esta temática. Los especialistas resaltaron que en la fertilización nitrogenada resulta importante tener un diagnóstico del lote para una decisión más eficiente.

La cuestión fue abordada desde diferentes perspectivas. Fernanda Leggio presentó la propuesta “Del diagnóstico del lote a la decisión de fertilización nitrogenada”, durante la cual puso énfasis en que la decisión no debe limitarse a determinar cuánto nitrógeno aplicar, sino también establecer dónde y bajo qué condiciones resulta conveniente realizar la inversión.

La campaña 2026/27 se presenta en un contexto de mayores costos de fertilizantes y de márgenes más ajustados, por lo que adquiere especial importancia diferenciar los lotes según su potencial productivo y sus condiciones particulares. La metodología propuesta contempla cinco aspectos: el potencial productivo del lote, la información disponible del suelo, la historia productiva y de fertilización, el estado actual del cultivo y, finalmente, la definición de cómo realizar la fertilización.

El diagnóstico de la situación resulta especialmente relevante luego de las condiciones registradas durante la campaña 2025/26. Los excesos de agua pueden haber generado pérdidas de nitrógeno, mientras que las cosechas tardías, la compactación de suelos y la presencia de caña sin cosechar también condicionan el comportamiento posterior del lote.

En este escenario, no existe un único indicador capaz de explicar por sí solo la respuesta del cultivo. A raíz de ello, se plantea integrar información proveniente del análisis de suelo, los antecedentes de rendimiento y fertilización y la situación actual del cañaveral.

La herramienta denominada “semáforo” permite orientar la decisión: priorizar la fertilización cuando las condiciones son favorables, evaluar con mayor detenimiento cuando los indicadores resultan inconclusos y atender previamente las restricciones cuando estas pueden limitar la respuesta del cultivo al nitrógeno. Esta mirada busca que la fertilización se transforme en una decisión basada sobre el diagnóstico y no solo sobre una dosis general para todos los lotes.