El rápido aumento del calentamiento global en los últimos años tiene una causa más allá de las famosas emisiones de gases de efecto invernadero. Eso es lo sugiere Peter Cox, del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el  Cambio Climático (IPCC por sus siglas en inglés).

Eso no significa que limpiar el aire sea perjudicial ni que el CO₂ haya dejado de ser el principal problema climático a largo plazo. La cuestión es que algunos contaminantes también estaban enmascarando temporalmente parte del calentamiento provocado por los gases de efecto invernadero. Varios climatólogos también adhieren a la hipótesis de que la reducción de la contaminación por dióxido de azufre (SO₂), gracias a nuevas leyes ambientales, ha tenido un efecto calentador importante sobre el clima.

La explicación

Según la presentación de Cox recogida en la revista científica Science Direct, cerca de dos tercios del calentamiento global medido desde 2001 podría estar relacionado con la disminución de la contaminación por dióxido de azufre. Y sin minimizar el papel ya de por sí altísimamente “calentador” de los gases de efecto invernadero generados por actividades humanas (esos siguen siendo el motor del cambio climático), Cox afirma que la disminución del SO₂ ha provocado un efecto sobre el clima mucho mayor que el aumento del dióxido de carbono (CO₂) en los últimos 25 años.

Al analizar los datos satelitales brindados por la Nasa en el período 2001-2019, se observó que el albedo disminuyó. El albedo es la capacidad de la Tierra para reflejar la radiación solar hacia el espacio, lo que ayuda a expulsar parte del calor que recibimos del Sol. Si el albedo baja, más calor se queda en nuestro planeta.

Lo que podría pasar

Si estas conclusiones se confirmaran, ¿cuál sería la salida? Cox opina que si la mayor parte del calentamiento desde 2001 viene realmente por la reducción de la contaminación, esta aceleración no debería durar: ahora mismo el efecto está en su pico, pero más adelante empezará a debilitarse. Es decir, la evolución del calentamiento podría ser un poco menos grave de lo que pensábamos… suponiendo que Cox tenga razón.