Es temporada de tormentas. Las declaraciones públicas dominan el escenario político tucumano. Los precandidatos disputan más que espacios. El poder es la meta. La estrategia preferida se llama incertidumbre. Y la usan todos los espacios. En el oficialismo (o lo que se llama peronismo), las peleas son intestinas. Osvaldo Jaldo y Juan Manzur se lanzan “con de todo”, dirían en la tribuna popular. Es un clásico de las últimas campañas electorales. El gobernador invitó a su antecesor a disputar espacios en los comicios convocados para el domingo 9 de mayo, sin escalas en internas. Así de directo. Este fin de semana, Manzur le contestó que cómo es posible que el tranqueño lo convoque a un partido que, a su entender, no jugará. En el medio de esa batalla están las presuntas impugnaciones y las acciones declarativas de certeza, procesos judiciales tan anticipados como la campaña electoral misma.  Todos dicen que hablan con los más encumbrados constitucionalistas; todos señalan que recorren los amplios pasillos de tribunales rumbo a los despachos de miembros de la Corte Suprema de Justicia de la Nación. Todos indican que la jurisprudencia es clara respecto de los escenarios por venir. Nadie tiene certezas; todas son incertidumbres. “La única presentación que haré será la de mi candidatura para la reelección y será el 9 de abril del año que viene. A mi candidatura la respalda la Constitución y todas las leyes vigentes”, apunta el mandatario provincial.

En la vereda del frente, La Libertad Avanza tiene sus propias batallas internas. CREO ha sido eyectado del espacio que representa al presidente Javier Milei. Sebastián Murga, referente del espacio, dejó entrever que los libertarios no le dan el lugar que les corresponde al haber alcanzado la madurez política para definir proyectos más que candidaturas. Hacen una pausa y se alejan del calor violeta. Los radicales, en tanto, comienzan a mirar a la Capital como aquel viejo bastión que les dio cuerpo político. Tres acoples de peso forman parte del principio de la estrategia preelectoral. Fuerza Republicana quiere mantenerse en las conversaciones, mientras que la izquierda sigue soñando con subirse a la ola nacional que les dio representación parlamentaria en varios distritos de la Argentina. Germán Alfaro, en tanto, trata de ponerle el ritmo del Partido de la Justicia Social (PJS) en el armado territorial de la coalición oficialista. Arrancó la semana diciendo que, si Rossana Chahla se presenta para la reelección en el cargo de intendenta capitalina, perderá el año que viene. Y ahora completó la idea y opinó que la jefa municipal debe dar un giro a la administración si quiere vencer en las urnas. A Jaldo no le cayeron en gracia las declaraciones de su aliado político. Miró uno de los televisores que tiene instalado en su despacho de la Casa de Gobierno cuando el titular del PJS le daba la entrevista a LG Play. No dijo mucho; sus colaboradores tampoco. La cara del mandatario definía todo. Así salió del edificio de 25 de Mayo y San Martín rumbo al Registro Civil para supervisar las obras. Luego vino el embate verbal. “Bajo ningún punto de vista coincido con la opinión del  ex intendente Germán Alfaro. Chahla es la mejor candidata que llevamos para la intendencia”, espetó. Y por si esto fuera poco, el tranqueño fue más allá. “Es la única candidata del PJ que nos va a representar (en la Capital) el 9 de mayo que viene”, afirmó.

El “opinómetro” volvió a usarse en el edificio de 9 de Julio 598. No fueron muchos los dirigentes capitalinos que salieron a bancar la parada chahlista frente a las críticas de su antecesor. Todo puede quedar en las palabras, aunque nada está cerrado. Chahla y Alfaro son el agua y el aceite. ¿Ambos estarán dispuestos a compartir actos de campaña? Sólo el tiempo lo dirá. El peronismo suele convivir a los codazos y se aglutina cuando hay enfrente un turno electoral. Sucedió en el pasado y nada hace prever que no se sostenga en el futuro. La necesidad de poder todo lo puede.

En los tiempos actuales, el tiempo tiene mucho más valor que los recursos financieros para hacer campaña. Los lanzamientos anticipados son absolutamente necesarios cuando parten de un diagnóstico de debilidad, de posicionamiento o de proyección territorial, afirma el analista político Gustavo Córdoba. La incertidumbre es general.

La incertidumbre es general y mucho más cuando se habla de cuestiones económicas. Un 37% de la población cree que la economía estará mejor dentro de un año y un 59% evalúa que estará peor, indica el último sondeo de Humor Social y Político Nacional, elaborado por D´Alessio IROL y Berensztein.

Encuanto a la percepción sobre la situación económica personal, el 67% de los encuestados percibe que está peor posicionado económicamente respecto del año anterior, un punto más que el mes previo. La sensación positiva sobre la economía personal de los votantes a La Libertad Avanza se encuentra en 61%, mientras que el pesimismo predomina entre los votantes de Frente Patria, con un 93%, completa el diagnóstico privado.

La economía del “metro cuadrado” se consolida como un jugador fundamental de cara a los próximos comicios tanto nacionales, como provinciales. Y eso se evidencia en la encuesta de D´Alessio IROL y Berensztein. El costo de los servicios públicos tomó el primer puesto como la principal preocupación de los ciudadanos con un 60%. El segundo puesto lo ocupa el miedo de que los ingresos no alcancen para mantener el nivel de vida, con 59%. El ranking lo completa la preocupación por la incertidumbre económica, con 58%.

Frente a esta perspectiva, nada está claro respecto a una definición del voto por parte de la sociedad. Lo corrobora Córdoba, director de Zuban Córdoba y Asociados. “El escenario nacional puede ser determinante para los oficialismos provinciales; en algunos más que en otros”, apunta. El salteño Gustavo Sáenz, el catamarqueño Raúl Jalil y el tucumano Jaldo tienen cierta dependencia a ese escenario porque, institucionalmente, están muy cercanos a la Casa Rosada. Mientras más se acerca 2027, más probabilidades tienen los tres de despegarse de las decisiones nacionales. De hecho, al inicio de esta semana los mandatarios dialoguistas tuvieron una conferencia telefónica en la que convinieron sostener una postura sólida con el fin de darle luz verde a la sesión de hoy en la Cámara de Diputados impulsada por la oposición y permitir que se analicen los emplazamientos a las comisiones que trabajarán los proyectos de prórroga de la emergencia en Discapacidad y de combate a la morosidad familiar. “No podemos ir contra iniciativas que tiendan a mejorar la situación de la sociedad”, explicó uno de ellos en la videollamada.

Los comicios del domingo pasado en Marcos Juárez (Córdoba) se han constituido en un toque de alerta para las fuerzas políticas. Esa ciudad, considerada el “KM 0” por el macrismo le dio su respaldo al peronista Germán Font, lo que se constituyó en toda una sorpresa frente a la ola violeta que inundó el país desde 2023. Según Gustavo Córdoba, Marcos Juárez representa el corazón antiperonista de la pampa gringa. Una de las enseñanzas que ha dejado esa elección es que la sociedad ya no vota a libro cerrado ni con el corazón. El bolsillo manda. Forzar la continuidad en un contexto económico complicado no garantiza un buen resultado. La relación con Milei es un arma de doble filo, advierte el analista político. Si la micro mejora, el tránsito electoral tendrá un camino pavimentado; de lo contrario, sobrarán los obstáculos no sólo al borde de la carretera. Hacia fines de noviembre, los argentinos tendrán más elementos de juicio que se ajusten a la realidad de lo que se viene. Hasta entonces, la tormenta política no cesará. El cambio climático no es pasajero; llegó para quedarse. Incluso en la política.