Musimundo comenzó a reducir su estructura comercial con el cierre de 20 sucursales en el nordeste del país, en medio de un escenario marcado por la caída del consumo, el avance de las ventas online y la crisis interna de la compañía. Los locales afectados están ubicados en Chaco, Formosa, Corrientes y Misiones y, según allegados a la empresa consultados, la medida habría provocado la pérdida de más de 100 puestos de trabajo.

La compañía no brindó precisiones oficiales sobre los cierres, según publicó Infobae. Sin embargo, fuentes cercanas confirmaron que la decisión se tomó en el marco del concurso preventivo presentado hace dos meses y señalaron que el objetivo es saldar la deuda y salir del proceso judicial.

Las mismas fuentes ratificaron el cierre de los locales, aunque aclararon que se trata de establecimientos considerados “duplicados”, es decir, localidades donde la marca cuenta con más de un punto de venta.

La medida tomó por sorpresa a los trabajadores de las sucursales alcanzadas. Según reportó el medio Conclusión, los empleados aguardan precisiones sobre el pago de los salarios adeudados y las indemnizaciones que correspondan por los cierres.

“Hasta el martes pasado el gerente regional nos decía que pasábamos todos con nuestra antigüedad a la nueva empresa que iba comprar”, contó a Misiones Online Noelia Ibarra, quien trabajaba desde hacía 16 años en uno de los locales de Posadas.

Según relató la trabajadora, posteriormente recibieron otra comunicación: “Se frustró la venta, que se cerraba y que no nos iban a pagar el sueldo del mes de agosto trabajado tampoco”.

De esta manera, el despido fue comunicado de manera verbal. Hasta el momento, no hubo información oficial de la empresa sobre la situación de los trabajadores afectados.

Concurso preventivo y una deuda millonaria

Carsa, la empresa chaqueña propietaria de Musimundo, había solicitado en julio la apertura del concurso preventivo. La decisión fue comunicada formalmente por la compañía a la Comisión Nacional de Valores (CNV) y a la Bolsa de Comercio de Buenos Aires.

No es la primera vez que la firma recurre a esta herramienta judicial para intentar reestructurar sus obligaciones. En junio de 2018 ya se había presentado en concurso de acreedores, en aquel momento con una deuda declarada de $900 millones.

Ahora, de acuerdo con los datos del central de deudores del Banco Central, a fines de mayo de 2026 Carsa registraba pasivos con entidades bancarias por aproximadamente $3.060 millones.

El principal acreedor bancario es el Banco Nación, con una deuda cercana a los $1.549 millones, mientras que el Nuevo Banco del Chaco aparece con otros $300 millones. A esto se suma una deuda concursal que asciende a $63.500 millones.

La decisión de recurrir nuevamente al concurso preventivo no estaría relacionada con un incumplimiento bancario inminente, sino con la intención de ordenar y reestructurar el conjunto de los pasivos de la compañía.

Una venta que no llegó a concretarse

En las semanas anteriores a la presentación del concurso había comenzado la negociación para una posible venta de Musimundo a los propietarios de On City, la cadena surgida del rebranding de los locales que eran operados por Electrónica Megatone.

El acuerdo, sin embargo, no llegó a concretarse.

El proceso se da luego de una transformación importante dentro del propio sector. En octubre de 2024, Electrónica Megatone comenzó el cambio de identidad comercial de cerca de 200 sucursales. Otras 70 continuaron funcionando bajo la marca Musimundo, que quedó exclusivamente en manos de Carsa.

La situación de la cadena se inscribe así en una reconfiguración más amplia del negocio de electrodomésticos y tecnología, impulsada por modificaciones en los hábitos de consumo y por el crecimiento del comercio electrónico.

Las empresas cuyo principal diferencial estuvo históricamente asociado a una extensa red de locales físicos, como Musimundo, enfrentan particularmente este cambio de escenario.

El avance del comercio electrónico

Los datos de la Cámara Argentina de Comercio Electrónico (CACE) muestran la magnitud de esa transformación. Durante el primer semestre de 2026, las ventas online crecieron un 28% interanual y alcanzaron una facturación de $19.533.815 millones.

Sin embargo, ese incremento quedó por debajo de la inflación del período, que fue del 33,5%, lo que implica una caída en términos reales.

Durante los primeros seis meses del año se realizaron 181,5 millones de órdenes de compra, un 21% más que en el mismo período anterior, mientras que se vendieron 248 millones de productos, con un crecimiento del 22%.

“El canal sigue creciendo, y para las empresas encuestadas, concentra más de un cuarto del total de ventas, representando el 28%”, señala el estudio de la CACE.

El informe agrega que seis de cada 10 compañías consideran que las ventas online están creciendo a un ritmo igual o superior al de las ventas a través de los canales físicos.

El escenario obliga a las cadenas de electrodomésticos y tecnología a revisar sus estructuras y modelos de negocio. El desafío pasa por sostener las operaciones en un mercado atravesado por un consumo debilitado, costos elevados y consumidores que modificaron sus hábitos de compra, mientras el comercio electrónico gana participación y las tradicionales redes de locales físicos pierden peso relativo.