La Copa El Ceibo reunió esta semana en Lawn Tennis a jugadores de distintas provincias y países, distribuidos entre las categorías Sub-14, Sub-16 y Sub-18 (denominada oficialmente J30 San Miguel de Tucumán dentro del ITF World Tennis Tour Juniors). Entre ellos aparecen algunos juveniles argentinos que ya acumulan experiencias fuera del país, convocatorias a seleccionados y participación en competencias importantes para sus respectivas edades.
Uno de los casos que más llama la atención es el de Manuel Paniagua. Tiene 14 años, es oriundo de Roldán, Santa Fe, y en Tucumán decidió competir en el cuadro Sub-18, frente a jugadores que en algunos casos le llevan varios años. “Los primeros partidos fueron duros, pero los pude sacar adelante”, explicó Paniagua, que juega al tenis desde los tres años y tiene en la derecha uno de sus principales recursos.
Su calendario durante esta temporada ya incluyó una gira de un mes por Europa, con torneos en Francia, Alemania y Bélgica. Ahora tiene previsto continuar con una gira sudamericana y posteriormente pasar otro mes compitiendo en Estados Unidos. “Me sirvió para ver cómo jugaban otros chicos, porque estaban algunos de los mejores del mundo. Cuando volví traté de incorporar cosas que había visto allá”, contó.
Paniagua también integró el seleccionado argentino Sub-14 que terminó tercero en el Sudamericano de la categoría. Compartió aquel equipo con otros dos jugadores que esta semana también pasaron por Tucumán: Facundo Leiva Chapero y Juan Ignacio Assis.
Dentro del ambiente del torneo, además, su nombre generó buenos comentarios. Más allá de esas consideraciones, Paniagua todavía transita una etapa inicial de su formación y habla de sus objetivos sin demasiadas vueltas: “Quiero tratar de ser uno de los mejores. Mi sueño es ser número uno del mundo y ganar algún Grand Slam”.
Leiva Chapero, entre Reconquista y Rosario
Facundo Leiva Chapero también tiene 14 años. Nació en Reconquista, Santa Fe, pero este año decidió instalarse en Rosario para darle otra estructura a su preparación.
Actualmente entrena en la Academia Approach. La decisión implicó alejarse de su casa, aunque en Rosario vive con sus tíos. “Empecé a competir a los 10 como un hobby. A los 12 empecé a tomármelo en serio y este año decidí irme a una academia más grande, con chicos que juegan muy bien”, explicó.
El cambio también aumentó la cantidad de viajes. Lleva poco tiempo instalado en Rosario, pero ya disputó un ITF Junior en Villa María, un Nacional en Córdoba y luego llegó a Tucumán para competir en la Copa El Ceibo.
Leiva Chapero ya había tenido roce internacional antes de esa mudanza. Formó parte del seleccionado argentino Sub-14 siendo un año menor, terminó tercero en el Sudamericano y llegó hasta las semifinales de dobles del Orange Bowl junto a Juan Ignacio.
También participó de la Copa COSAT, una competencia que brinda la posibilidad de acceder a Wimbledon Sub-14. Argentina no consiguió aquella clasificación y luego quedó a un puesto de acceder al Mundial a través del Sudamericano.
Su objetivo todavía está lejos, pero él lo tiene definido. “Lo primero para mí es ser profesional”, señaló. También imagina continuar relacionado con el tenis después de su carrera como jugador y reconoce que le gustaría ser entrenador.
Assis y un juego con variantes
El tercero de aquella camada es Juan Ignacio Assis, rosarino y también de 14 años. Durante esta temporada tuvo la posibilidad de disputar Les Petits As, en Francia, uno de los torneos internacionales importantes dentro de su categoría. También participó de la gira sudamericana y posteriormente integró un grupo conformado por seis jugadores del continente que realizó una gira por Europa.
“Éramos los seis mejores de Sudamérica que habíamos podido entrar. Estaba también Manuel Paniagua y había chicos de Colombia, Brasil y Chile”, explicó.
Assis se diferencia también por algunas características de su juego. Utiliza revés a una mano, un golpe cada vez menos frecuente entre los juveniles, y se define como un jugador con diferentes recursos. "Puedo jugar ofensivo o defensivo, tiro muchos slices y también tengo buena mano”, describió.
Ese revés forma parte de su juego desde chico y asegura que nunca tuvo intenciones de modificarlo. Entre sus referencias aparece, justamente, Roger Federer, uno de los grandes exponentes de ese golpe. Actualmente también sigue especialmente a Carlos Alcaraz.
Después de las giras Sub-14, Assis apunta a empezar a sumar cada vez más competencias ITF Junior. Su intención es llegar a los 17 o 18 años bien posicionado en ese circuito y continuar acercándose de manera progresiva al tenis profesional.
Koch llegó a las dos finales
Entre los representantes tucumanos aparece Delfina Koch, que atraviesa su primer año dentro de la categoría Sub-14. Durante la Copa El Ceibo logró avanzar tanto en singles como en dobles y alcanzó las dos finales. En el cuadro individual deberá enfrentar a Inés Mardones, de Salta, quien al mismo tiempo es su compañera en dobles.
La particularidad no resulta demasiado extraña para Koch. Ambas se conocen bien y ya se enfrentaron en varias oportunidades durante la temporada pasada. “Jugamos mucho el año pasado y siempre fueron partidos bastante peleados”, explicó.
La tucumana viene disputando durante el año torneos Regionales, Nacionales y algunas competencias COSAT. Su calendario tampoco se detendrá después del certamen de Lawn Tennis: posteriormente afrontará un Regional en Catamarca y un Nacional en Salta.
Para ella, la posibilidad de competir en Tucumán permite evitar por algunos días los viajes que forman parte de la rutina habitual de los juveniles. “Es muy lindo ver al club así, con muchos jugadores y con mucho nivel. Para mí es muy cómodo y estoy muy feliz de jugar este tipo de torneo acá”, sostuvo.
Pestalardo Ibarra busca hacerse lugar
Camilo Pestalardo Ibarra, de 16 años, es otro de los jugadores tucumanos que participa de la competencia. Vive en Tafí del Valle, aunque sus entrenamientos los realiza en San Miguel de Tucumán. Durante esta temporada viene alternando entre Abiertos, Regionales y competencias COSAT.
En la Copa El Ceibo comenzó con triunfos tanto en singles como en dobles y tiene varios objetivos planteados para los próximos meses. Entre ellos aparecen conseguir buenos resultados en el Regional de Catamarca y clasificar al último Nacional de la temporada.
Pestalardo Ibarra se considera principalmente un jugador regular. “Me dicen, y yo también siento, que soy un jugador que mete muchas pelotas. Cuando puedo trato de atacar”, señaló.
Como ocurre con muchos de los juveniles que esta semana ocupan las canchas de Lawn Tennis, sus aspiraciones exceden los resultados inmediatos. Su objetivo es intentar convertirse en profesional y, a largo plazo, poder ubicarse entre los mejores 200 del ranking mundial.
Paniagua, Leiva Chapero, Assis, Koch y Pestalardo Ibarra atraviesan distintos momentos de sus recorridos y todavía tienen buena parte de su formación por delante. Que todos puedan coincidir durante una misma semana en Tucumán también dimensiona la importancia de la Copa El Ceibo: un torneo que acerca a la provincia jugadores con experiencia nacional e internacional y les permite a los talentos locales medirse, sin salir de casa, con algunos de los proyectos más destacados de su generación.