El filme tuvo un presupuesto de U$S 50.000.000 de dólares y recaudó más de 177, no solo representando un éxito en taquilla, sino convirtiéndose en una de las comedias románticas por excelencia. Ese es sintéticamente el recuerdo que dejó “Cómo perder un hombre en 10 días” y también el principal motivo por el que se hará una secuela de la comedia romántica. El subgénero, que tuvo su estallido en 2000 y se mantuvo durante 10 años, fue el protagonista en las pantallas de los cines. El espacio lo perdió con la aparición de las franquicias que a base de superhéroes y sagas de fantasía conquistaron al público.

La especie de experimento -volver a un título de hace 23 años cuya trama nada tiene que ver con las actuales- está motorizado por la protagonista. Variety, la mundialmente reconocida revista de espectáculos, reveló los planes de Paramount de desarrollar una segunda entrega de la cinta dirigida por Donald Petrie, esta vez con la actriz Kate Hudson y Stacey Sher como productoras. 

El proyecto apenas se encuentra en sus primeras etapas, por lo que todavía no se han definido otros cargos importantes. Según informó la web Deadline, la producción tiene la intención de que los protagonistas originales retomen sus papeles, sin embargo, el estudio todavía se encuentra en busca de un guionista para, a partir de allí, definir el reparto.

¿Podrán replicar el éxito?

A diferencia del cine de acción o ciencia ficción actual, las comedias románticas eran inversiones de riesgo muy bajo y retorno garantizado. Producir una “rom-com” (abreviatura en inglés de comedia romántica) no requería efectos especiales ni grandes despliegues de producción. El negocio cerraba muy bien porque los retornos eran astronómicos. Fenómenos como “Mi gran casamiento griego” (2002) costaron alrededor de U$S 5.000.000 y recaudaron más de 368.000.000 a nivel mundial. Películas como “Lo que ellas quieren” (2000), “Hitch” (2005) o “La propuesta” (2009) superaron con facilidad los U$S300.000.000 en taquilla.

Ganarle a las superproducciones dependerá mucho del guión y la trama que tendrá “rivales” muy diferentes a los de aquellos años. “Cómo perder a un hombre en 10 días” sigue la historia de Andie (Hudson), una periodista que planea escribir un artículo sobre aquellas acciones de las mujeres que “espantan” a los hombres, y Ben, personificado por Matthew McConaughey, un publicista que para cerrar un negocio importante se compromete a sostener una relación sentimental por más de 10 días.

Tanto Hudson como McConaughey han estado bromeando en entrevistas con la idea de retomar la historia para ver qué pasó con su relación dos décadas después (imaginándolos hoy con hijos, carreras maduras y los dilemas de las citas en la era de las redes sociales y las apps). 

El choque generacional y tecnológico podría ser el material que les permita ganar a los guionistas, si saben aprovecharlo. Si en la primera película la trama dependía de publicar una columna en una revista impresa y vender campañas publicitarias tradicionales, hoy el panorama es infinitamente más caótico. Estrategias de dating y redes sociales harían pasar de las "10 reglas" de una revista de papel a dinámicas actuales como el ghosting, orbiting, filtros, algoritmos de apps de citas o cómo "cancelar" o exponer a alguien en TikTok. Un buen regreso significaría, entonces, lograr mantener esa frescura con ritmo cómico, la química absoluta que tenían la pareja de actores y usar las redes sociales e Inteligencia Artificial como vehículo para la comedia y no solo como relleno.