“Lo único que pedimos es que se sepa cómo murió. Ya nos parecía extraño que se hubiera caído de la moto sin ninguna razón. Ahora que mataron a un policía para robarle el rodado, sospechamos que a mi hermano le pudo haber pasado lo mismo”, explicó Adrián Rodríguez, que está decidido a agotar todas las instancias para determinar qué sucedió con su ser querido.

El domingo 16, cerca de las 7, Rodrigo Rodríguez circulaba por avenida Colón de norte a sur. Al llegar a la intersección con calle Malabia, cayó del rodado que le habían prestado y con el que se dirigía a buscar a su novia. La Policía investigó el hecho como si se tratara de un accidente de tránsito.

El hombre que perdió la vida tenía 35 años. Era tapicero y tenía su taller en el sur de la capital. Era soltero y mantenía una relación de pareja. El sábado 15 había trabajado durante toda la jornada y, por la noche, asistió a un cumpleaños. “Debe haber tomado algunos tragos, pero bajo ninguna circunstancia se puede decir que estaba alcoholizado. Es más, tenemos los audios que le envió a su novia y estaba bien. Se lo escuchaba hablar perfectamente”, explicó en una entrevista con LA GACETA.

Coincidencias que alimentan las dudas

“Hay demasiadas coincidencias entre ambos casos. Desde un primer momento tuvimos dudas, pero después de la muerte de Kevin Rueda, ocurrida a una cuadra del lugar donde cayó mi hermano, las sospechas de que la versión del accidente no era tan convincente crecieron”, sostuvo Adrián Rodríguez. “No sólo coinciden el lugar y el horario, sino que también aparecieron otros elementos que nos llamaron la atención”, añadió.

El hombre aclaró que, desde el primer momento, varios vecinos les manifestaron que algo extraño podría haber ocurrido. “Esta gente nos pedía que averiguáramos bien porque, para ellos, mi hermano podría haberse caído cuando intentaba escapar de personas que querían robarle la moto”, declaró.

PEDIDO. Los familiares de Rodrigo Rodríguez pidieron en las redes sociales ayuda para esclarecer su muerte.

“Con el correr de los días también sumamos testimonios de vecinos que aseguraron haber escuchado primero detonaciones compatibles con disparos de armas de fuego y después el ruido del accidente”, agregó.

Adrián Rodríguez señaló que presentó esa información ante personal de la seccional 8ª, pero que no obtuvo respuestas. “Tuvimos que asumir el rol de querellantes para que se impulsara la investigación. Tenemos información para aportar y queremos que se investigue a fondo qué pasó con nuestro ser querido”, afirmó.

Estudios y algo más

El hermano del tapicero indicó que la autopsia confirmó que la víctima murió como consecuencia de las lesiones sufridas al caer de la motocicleta. “No hay ningún indicio de que haya sido baleado o golpeado. Pero eso no significa que no lo hayan perseguido, amenazado o empujado para quedarse con la moto, que ni siquiera era suya, sino prestada para que buscara a su novia”, relató.

Rodríguez también dio a conocer otro dato que considera relevante. Según explicó, el análisis del GPS del vehículo permitió reconstruir el recorrido y determinó que durante todo el trayecto no habría superado los 30 kilómetros por hora. “No parece una velocidad suficiente para explicar una caída de esas características”, sostuvo.

PERICIA. El GPS de la moto indicó que Rodríguez no superó los 30 kilómetros por hora cuando sufrió el accidente.

El familiar comentó además que intentaron reconstruir lo sucedido mediante imágenes de cámaras de seguridad. “En una de ellas se observa cómo cae y, segundos después, pasan dos motocicletas y una camioneta negra. No sabemos si tienen alguna vinculación con el hecho, pero podrían haberse detenido para auxiliarlo por una cuestión humanitaria. Sin embargo, se ve cómo lo esquivan y continúan su marcha”, señaló.

El hombre indicó que sólo algunas personas les facilitaron los registros fílmicos. “Sabemos que no tenemos autoridad para exigirlos. Por eso pedimos que sean las autoridades las que los soliciten y analicen”, explicó.

Integrantes de la familia Rodríguez se reunieron ayer con el fiscal Carlos Sale para pedirle que profundice la investigación. “Tenemos esa duda y creemos que es nuestro derecho saber qué pasó”, concluyó.