El conflicto por el futuro de Julián Álvarez llegó a un límite. Después de que Joan Laporta volviera a decir públicamente que quiere sumar al atacante argentino, el Atlético de Madrid respondió sin margen para la duda: "La única víctima del caso Julián somos nosotros. Hay 0% de posibilidades de venderlo al Barça".
La tensión creció durante la mañana en la Ciudad Deportiva de Majadahonda, donde el delantero no se presentó a la sesión de entrenamiento alegando una "indisposición". La ausencia llegó apenas días después de la silbatina que recibió de la propia hinchada en el Metropolitano, durante el empate ante Villarreal. Laporta, de todos modos, redobló la presión pública: "Seguimos muy interesados en Julián Álvarez. Nos gustaría que aceptaran nuestra oferta, y lo estamos haciendo con el máximo respeto hacia el Atlético de Madrid. Si están en disposición de vender durante este mercado, el Barça estaría listo para comprarlo".
La cúpula del Atlético no abrió ninguna puerta al diálogo: mostró indignación por lo que considera un perjuicio directo para el club. "Se está victimizando al jugador, pero el daño económico, social y reputacional es para el club", señalaron desde la entidad, y remarcaron que la negativa no pasa por dinero: "Esta situación no va de dinero, va de dignidad".