De los viajes interminables entre Tucumán y Buenos Aires a buscar una nueva oportunidad fuera del país. Facundo Valdez, el joven futbolista tucumano que llegó a Primera División con Independiente, continuará su carrera en Boston River de Uruguay luego de quedar relegado en la consideración del cuerpo técnico del “Rojo”.
Valdez tiene 20 años, puede desempeñarse como delantero o volante y es conocido como “Robiño”, un apodo que recibió por su habilidad para gambetear. Nació y creció en El Colmenar, en Las Talitas, y desde muy chico comenzó a perseguir el sueño de convertirse en futbolista profesional.
Empezó a jugar a los seis años y apenas uno después comenzó a viajar hacia Buenos Aires para realizar pruebas. Quedó preseleccionado tanto en Lanús como en Independiente y su familia terminó inclinándose por el club de Avellaneda.
El camino estuvo lejos de ser sencillo. Durante sus primeros años realizó viajes de más de 30 horas en tren entre Tucumán y Buenos Aires. También vivió en la pensión de Independiente hasta que, con el paso del tiempo, el club le otorgó un departamento.
Todo ese recorrido tuvo su recompensa cuando finalmente apareció la oportunidad en Primera.
Un debut soñado y el clásico con Racing
Valdez tuvo una presentación difícil de olvidar. Debutó frente a Atenas de Río Cuarto, en Florencio Varela, por la Copa Argentina. Ingresó desde el banco y terminó el encuentro con un gol y dos asistencias, una actuación que rápidamente lo colocó bajo los reflectores.
Poco tiempo después recibió otra señal importante: fue titular en el clásico frente a Racing, uno de los partidos de mayor presión para cualquier futbolista de Independiente.
Sin embargo, su situación fue cambiando. Las modificaciones en el cuerpo técnico y la llegada de nuevos jugadores redujeron progresivamente sus oportunidades hasta quedar fuera de los principales planes del entrenador.
Una nueva oportunidad en Uruguay
Ante la necesidad de sumar minutos, Independiente acordó su salida a Boston River. Valdez llegará al fútbol uruguayo mediante un préstamo por un año, sin cargo y sin opción de compra.
El “Rojo”, de todos modos, conservará la posibilidad de recuperarlo antes de tiempo: el acuerdo incluye una cláusula de repesca en diciembre, que permitirá interrumpir la cesión si el club considera necesario su regreso.
Así, “Robiño” abrirá un nuevo capítulo en una carrera que comenzó en El Colmenar, continuó con aquellos interminables viajes hacia Buenos Aires y lo llevó hasta la Primera de Independiente. Ahora, Uruguay aparece como la próxima estación para buscar continuidad y volver a mostrar el talento que lo llevó hasta Avellaneda.