“Yo hoy perdí todo”. Con esa frase, Jonatan Gómez resumió el momento más difícil de su vida. El mediocampista de 36 años, con pasado en Rosario Central, Atlético, Racing, Argentinos Juniors y Sarmiento, reconoció públicamente su adicción a las apuestas online y relató las consecuencias familiares, económicas y profesionales que atraviesa.
Gómez habló durante una entrevista con el periodista Roberto Caferra en el canal de YouTube MargaTV. Allí contó que sus problemas con el juego comenzaron en 2020, después de regresar de Brasil, y no dudó cuando le preguntaron si se consideraba ludópata: “Sí, sí, sí...”.
Con el paso del tiempo, explicó, las apuestas dejaron de ser una actividad aislada y comenzaron a condicionar prácticamente todos los aspectos de su vida.
“Te distrae, no solamente en tu trabajo, sino en el día a día, te cambia el humor, te cambia tu personalidad”, reconoció.
El futbolista recordó que fueron sus personas más cercanas quienes comenzaron a advertir los cambios. Algunos amigos le decían que estaba ausente, mientras que su esposa intentaba entender qué ocurría. Él, sin embargo, tendía a aislarse.
“Me irritaba todo el tiempo, porque te lleva a eso”, explicó.
Gómez utilizó una comparación contundente para describir el poder que las apuestas llegaron a ejercer sobre él. “Esto es una droga. Esto quiero que lo tenga claro también la gente, que es como una droga”, aseguró.
Para el mediocampista, una de las principales dificultades radica precisamente en que la adicción puede pasar inadvertida para quienes rodean a la persona. “Es más silencioso, porque yo hoy puedo estar hablando con vos y puedo tener el teléfono en la mano y vos no te vas a dar cuenta que yo estoy jugando”, relató.
La deuda y la denuncia por extorsión
La historia adquirió otra dimensión cuando Gómez habló de las consecuencias económicas. Según su testimonio, llegó a acumular una deuda de U$S 50.000 con una plataforma clandestina de casinos online.
Posteriormente denunció haber sufrido amenazas vinculadas con esa deuda, tanto en su domicilio como en el predio de Sarmiento.
De acuerdo con la denuncia judicial presentada en febrero, el futbolista sostuvo que el 29 de octubre de 2025 fue obligado bajo amenazas de muerte a subir a un vehículo y trasladarse hasta una escribanía de Junín. Allí, según su versión, lo forzaron a firmar cuatro pagarés por un total de U$S 505.000.
El fiscal Aquiles Balbis desestimó posteriormente la denuncia al considerar que no existió intimidación y que habría sido el propio jugador quien propuso la firma de los documentos. Gómez cuestionó esa decisión.
“El fiscal nunca tuvo la intención ni siquiera de escucharme”, afirmó.
El conflicto tuvo consecuencias sobre su patrimonio. Actualmente, según relató, tiene embargadas sus cuentas bancarias, un automóvil y dos propiedades. Además, se encuentra sin club y con dudas respecto de la continuidad de su carrera profesional.
“Perdí todo. Yo hoy perdí todo. Estoy en un proceso con mi familia en la cual está casi destrozada, tengo un proceso en el cual no sé si voy a poder volver a jugar al fútbol, que es lo que más me gusta”, expresó.
El momento que marcó un quiebre para Jonatan Gómez
Sin embargo, Gómez aseguró que la consecuencia más dolorosa no estuvo relacionada con el dinero.
“Perder a mi familia. Ahora cuando voy a ver a mis nenes y mis nenes lloran y me dicen: ‘¿Por qué papá se va?’. Eso fue lo más doloroso”, confesó.
El futbolista reconoció también que durante mucho tiempo resultaba difícil aceptar las advertencias de quienes intentaban ayudarlo. “La ludopatía no te deja escuchar. Es algo que no te deja pensar, no te deja reaccionar, te pueden decir lo que sea”, sostuvo.
Ahora asegura encontrarse atravesando un proceso para intentar reconstruir aquello que perdió. Su prioridad, explicó, ya no pasa por recuperar el dinero.
“Lo voy a revertir, como sea. Estoy en camino y lo quiero hacer. Cambiaría todo. La plata, el momento, todo para tener paz, para que mis hijos me vean feliz, porque hace mucho tiempo que no me ven feliz”, expresó.
Después de años atravesados por las apuestas, las deudas y un conflicto que llegó hasta la Justicia, Gómez resumió su objetivo en algo mucho más sencillo: recuperar a su familia y volver a encontrar tranquilidad.