Después de cortar la racha de seis derrotas consecutivas con el triunfo frente a Argentinos, River no tiene tiempo para relajarse. Este miércoles, el equipo dirigido por Eduardo Coudet comenzará su camino en los octavos de final de la Copa Sudamericana frente a Independiente Santa Fe, en Bogotá, en una serie que pondrá nuevamente a prueba a un equipo que busca recuperar confianza.
El partido había sido postergado la semana pasada debido a los terremotos registrados en Colombia y finalmente se disputará este miércoles. Para River será una visita exigente, no solamente por el rival y por la importancia de la serie, sino también por las dificultades que atraviesa el plantel, especialmente en defensa.
Una defensa que obliga a cambiar los planes
La principal preocupación de Coudet está en los laterales. Gonzalo Montiel sufrió una distensión en el aductor izquierdo durante el triunfo contra Argentinos y quedó prácticamente descartado para el encuentro. A eso se suma que Marcos Acuña todavía no recibió el alta tras el desgarro que sufrió ante Gimnasia.
El problema se profundiza porque River no puede recurrir en la Copa a algunos de los refuerzos que incorporó recientemente. Giovanni González y Francisco Ortega no fueron incluidos en la lista de buena fe para esta instancia del torneo.
Ante este escenario, Coudet analiza una alternativa que hasta ahora no utilizó desde que asumió: una línea de tres defensores. La idea permitiría sumar a Lautaro Rivero a la zaga junto con Lucas Martínez Quarta y Nicolás Otamendi, aunque todavía resta definir quiénes ocuparán las bandas.
Otra posibilidad pasa por recurrir a Ángel Yutiel Susano, un juvenil de 19 años que puede desempeñarse como lateral derecho. El futbolista, que lleva varios años en las Inferiores de River y que originalmente se desempeñaba como marcador central, viene de recuperarse de una pubalgia y podría ser convocado por primera vez para un partido oficial de Primera.
Borré jugaría en lugar de Beltrán
En el resto del equipo también habrá una modificación obligada. Lucas Beltrán no puede jugar la Sudamericana, ya que no fue inscripto para esta serie. Su lugar en el ataque sería ocupado por Rafael Santos Borré, quien compartiría el frente ofensivo con Ángel Correa y Joaquín Freitas.
En la mitad de la cancha, Coudet analiza una formación con Aníbal Moreno, Tobías Andrada y Fausto Vera. Sería la primera vez que los tres coincidan desde el inicio, en una decisión que podría darle mayor presencia al equipo en una zona que tendrá una importancia especial por las condiciones del partido.
Por delante de ellos aparecería Thiago Almada, una de las grandes noticias que dejó el triunfo ante Argentinos. El ex Atlanta United tuvo un debut destacado y ahora tendrá su primera gran prueba internacional con la camiseta de River.
La altura, otro factor crucial
El partido se disputará en Bogotá, a unos 2.600 metros sobre el nivel del mar, un elemento que también está presente en la planificación del entrenador. Coudet deberá evaluar si mantiene una estructura ofensiva o si decide sumar un mediocampista para intentar reducir el desgaste físico.
River llega, entonces, con una certeza y varias incógnitas. La certeza es que necesita darle continuidad al triunfo que cortó una racha negativa que había encendido todas las alarmas. Las dudas aparecen en la formación, especialmente en una defensa que deberá reinventarse.
Del otro lado estará Independiente Santa Fe, que espera aprovechar la localía para tomar ventaja en una serie que River sabe que será larga. Para el equipo de Coudet, el desafío será encontrar equilibrio entre la necesidad de recuperar protagonismo internacional y las dificultades que presenta un plantel obligado a improvisar algunas piezas.