El debut de una nueva prueba en el marco del Trasmontaña, un circuito exigente, un clima ideal y una organización que, según los propios corredores, estuvo a la altura de un clásico consagrado: la jornada tenía todo para ser memorable. Pero nada de eso fue lo que terminó acaparando las conversaciones en los cerros tucumanos. Lo que se robó la escena fue una propuesta y un anillo.

Uno de los protagonistas fue Orlando Méndez, de 38 años, curtido en el ciclismo de montaña —lleva ocho Trasmontaña en las piernas— pero debutante absoluto en el trail. Su compañera de aventura, Valeria Mortoro, es porteña, tiene 43 años y es corredora de toda la vida pero completamente ajena a los senderos de altura. Juntos terminaron terceros en la general y primeros en la categoría mixta. Un resultado que, en cualquier otra circunstancia, ya hubiera sido motivo de festejo. Pero la meta de la carrera no estaba en la planilla de tiempos.

Dos ciudades, un mismo camino

La historia empezó mucho antes de la largada. Se conocieron por Instagram, unidos por el algoritmo y por una pasión compartida por el deporte. Poco después, ella se subió a un avión para conocerlo en Tucumán y desde entonces sostienen una relación a distancia que ya suma, según cuentan entre risas, casi un centenar de vuelos. Dos veces por mes, más o menos, uno cruza el país para ver al otro. Videollamadas, películas en simultáneo y una comunicación que, aseguran, les permitió construir algo estable pese a los kilómetros.

Este año, el destino —o la decisión de un hombre enamorado— les puso la montaña en el camino. El corredor tenía todo planeado para largar el Trasmontaña de Mountain Bike, la prueba que considera "el Santo Grial" del deporte tucumano. Pero cuando se enteró de que se lanzaba la primera edición del trail, le avisó a su compañero habitual que no correría en bici ese año. Fue Valeria quien, casi sin saberlo, terminó de armar el escenario perfecto: ya tenía pasaje para esa fecha y le propuso que busquen a alguien para que corriera con ella. La respuesta no se hizo esperar: "Yo voy a correr con vos".

Ahí, dice "Orly", ya estaba decidido todo. No importaba el resultado deportivo. El objetivo se definió en ese instante: iba a llegar a la meta y le iba a proponer matrimonio. "La verdad que se me ocurrió desde el día uno que la conocí a Vale. Fue algo que ya sabía que quería con ella en algún momento", confesó.

Operación en secreto y propuesta en la meta

Con la fecha fijada, empezó la operación secreta. Un amigo joyero del centro tucumano se sumó al plan y ayudó a elegir las alianzas. La organización de la carrera fue avisada de antemano para que todo saliera como estaba pensado. "Avisé en el Trasmontaña que iba a llegar y lo iba a hacer ahí. Ya sabía la organización", contó Orlando. Y le guardaron el secreto a la perfección: "Nadie más sabía. Fue una sorpresa total para mis amigos y para mi familia. No tenía ni idea la familia de Vale tampoco".

FELICES. Orlando y Valeria se subieron a lo más alto del podio de su categoría.

La escena se dio apenas cruzaron la meta: "Orly" se arrodilló ante ella y luego se fundieron en un abrazo interminable. La propuesta, filmada por las cámaras que registraban la llegada de los primeros puestos, se transformó en cuestión de horas en el video más comentado del fin de semana deportivo tucumano.

Ninguno de los dos tiene apuro por fijar la fecha del casamiento. Lo que sí está decidido es que el año que viene el tucumano se mudará a Buenos Aires para achicar, de una vez, la distancia que supieron sortear carrera tras carrera. "El compromiso es lo más importante de todo. Y la fecha no es algo que tengamos en mente hoy, seguramente va a surgir. Lo importante es que el sí ya está", resumió él.

Antes de despedirse, con el anillo ya puesto en la mano de Valeria y los primeros mensajes de felicitaciones que llegaban al celular, el corredor quiso dejar una reflexión: "El deporte trae un montón de cosas sanas. Es un refugio para la soledad, para el desarrollo personal, la disciplina, los buenos amigos y la motivación. Es un psicólogo y aporta beneficios no solo a nivel físico, sino emocional. Es algo maravilloso y me encantaría dejar ese mensaje: el deporte cura el alma y te da fortaleza para todas las áreas de la vida".

Este domingo, la montaña volverá a llenarse de bicicletas para la 32.ª edición del Trasmontaña de Mountain Bike, la prueba madre. Pero después de lo que se vivió este sábado, cualquier otra historia va a tener que esforzarse mucho para estar a la altura.