A más de dos décadas del estreno de La Pasión de Cristo, una de las imágenes más perturbadoras de la película de Mel Gibson continúa presente en la memoria de los espectadores: la del inquietante “bebé demonio” que aparece junto a Satanás durante una de las escenas más impactantes del filme.

El personaje fue interpretado por Davide Marotta, actor italiano que tenía 42 años cuando participó en la producción estrenada en 2004. Su particular aspecto físico y el elaborado maquillaje utilizado para la escena ayudaron a crear una de las representaciones más recordadas de la película.

Quién es Davide Marotta, el actor detrás del “bebé demonio”

Marotta nació en Nápoles, Italia, en 1962, y desarrolló una extensa carrera en el cine y la televisión de su país. Mide alrededor de 1,15 metros debido a la acondroplasia, una característica que no le impidió construir una trayectoria profesional vinculada a diferentes géneros cinematográficos.

Sin embargo, fue su participación en La Pasión de Cristo la que lo convirtió en una figura reconocible para millones de espectadores.

En la película, Marotta interpreta a una criatura que Satanás lleva en brazos. El personaje fue concebido como una representación perturbadora y simbólica, en contraste con la tradicional imagen de la Virgen María sosteniendo al niño Jesús.

El efecto se consiguió mediante maquillaje y elementos protésicos que transformaron por completo la apariencia del actor. La expresión y los movimientos de Marotta terminaron de darle al personaje un aspecto particularmente inquietante.

Una carrera que comenzó mucho antes de La Pasión de Cristo

Aunque para muchos espectadores Marotta quedó asociado para siempre con aquella escena, su carrera comenzó mucho antes de la producción de Mel Gibson.

Durante la década de 1980 participó en películas vinculadas al cine fantástico y de terror italiano. Entre ellas se encuentran Phenomena, dirigida por Dario Argento, y Demonios 2.

También trabajó con uno de los grandes nombres del cine italiano: Federico Fellini. Marotta formó parte del elenco de Ginger y Fred, una película estrenada en 1986 y protagonizada por Marcello Mastroianni y Giulietta Masina.

Su filmografía demuestra que su trabajo no estuvo limitado a personajes relacionados con el terror o lo sobrenatural, sino que también incursionó en el drama, la comedia y el cine fantástico.

También actuó en Pinocho

Otro de los trabajos destacados de Davide Marotta llegó años después de La Pasión de Cristo. En 2019 participó en Pinocho, la adaptación dirigida por el cineasta italiano Matteo Garrone.

En aquella producción interpretó varios personajes, entre ellos Pepe Grillo, Pantalone y un conejo, demostrando nuevamente su capacidad para transformarse mediante maquillaje, vestuario y actuación corporal.

Su participación en esta película le permitió volver a trabajar en una producción de gran repercusión internacional.

Qué hizo Davide Marotta después de La Pasión de Cristo

Lejos de desaparecer después de su famoso papel, Marotta continuó trabajando en diferentes proyectos audiovisuales italianos.

Entre sus producciones más recientes aparecen títulos como Santa Claus 'Nzallanù 2.0 (2025), Il subaffitto (2024), Avanzers - Italian Super Heroes (2023), Anatar (2023), Cognati con la camicia (2023) y Amore postatomico (2022/2023).

De esta manera, el actor consiguió mantener una carrera activa durante más de cuatro décadas y convertirse en un intérprete habitual de producciones que requieren una fuerte presencia física y personajes particulares.

Una escena que todavía impacta

Más allá de los años transcurridos desde el estreno de La Pasión de Cristo, la aparición del personaje interpretado por Marotta continúa siendo uno de los momentos más comentados de la película.

La combinación del maquillaje, la expresión corporal del actor y la decisión de Mel Gibson de mostrar una figura deliberadamente perturbadora convirtió al llamado “bebé demonio” en una imagen difícil de olvidar.

Hoy, Davide Marotta es mucho más que aquel personaje. Su extensa filmografía en el cine italiano incluye trabajos de terror, fantasía, drama y comedia, y demuestra que detrás de aquella breve pero memorable aparición existe una trayectoria artística que comenzó mucho antes del éxito internacional de La Pasión de Cristo y que continuó durante las décadas posteriores.