Ya no hay margen de error. Ganar es el único remedio que tiene Tucumán Central para seguir con posibilidades de mantener la categoría en el Federal A. El “Rojo” recibirá, desde las 16, a Atlético Escobar, en un partido que puede marcar un antes y un después en la pelea por la permanencia.

La situación es clara y no admite demasiadas interpretaciones. Tucumán Central apenas sumó un punto de los nueve que disputó en esta segunda etapa y se encuentra en el último lugar de la tabla del descenso, posición que comparte con Sarmiento de Resistencia. Si el campeonato terminara hoy, ambos equipos estarían perdiendo la categoría. Por eso, cada partido que queda tendrá una importancia enorme y el encuentro de este sábado aparece como una de esas oportunidades que el equipo de Walter Arrieta no puede dejar pasar.

Tucumán Central ha tenido que afrontar una temporada marcada por las dificultades. A las complicaciones propias de una competencia exigente se sumaron problemas económicos que provocaron la salida de varios jugadores y redujeron las alternativas disponibles para el entrenador. Además se agregaron lesiones y suspensiones que fueron modificando permanentemente la estructura del equipo.

Agustín Smith y Lucas Sánchez son algunos de los futbolistas que no pudieron estar disponibles en este tramo de la competencia. Y ahora se sumó Patricio Krupoviesa, otra baja importante.

A pesar de todo, el grupo intenta mantenerse unido y concentrado en el objetivo. El mensaje puertas adentro es claro: todavía hay posibilidades y mientras las matemáticas permitan soñar, Tucumán Central seguirá peleando.

“Necesitamos ganar. Sabemos que ya no nos queda margen si queremos salvar la categoría. Este grupo va a dejar todo”, sostuvo Valentín Montenegro.

Arrieta, en tanto, busca que el equipo pueda sostener durante más tiempo el nivel que mostró en los mejores pasajes de sus últimos encuentros. La recuperación de algunos futbolistas y la necesidad de encontrar estabilidad en la formación son aspectos fundamentales para afrontar las jornadas que quedan.

Tucumán Central se juega la posibilidad de seguir dependiendo de sí mismo en una lucha por la permanencia que entra en su etapa decisiva.