Nicolás Laméndola volvió a ser determinante para Atlético Tucumán y confirmó que Rosario tiene algo especial para él. Después de marcar dos goles y repartir dos asistencias en la goleada 4-0 sobre Independiente, el volante recordó que cada vez que juega en esa ciudad consigue dejar su huella.
“Recién me decían los chicos que me sienta bien Rosario”, contó entre risas. Y enseguida repasó sus antecedentes: “Jugué acá la final de la Primera Nacional, después contra Talleres hice dos asistencias y un gol, y ahora contra Independiente, dos goles y dos asistencias. Mirá lo que estoy diciendo, ni yo lo creo”.
La referencia a aquella final remite a su etapa en Aldosivi, cuando enfrentó a San Martín de Tucumán en Rosario en 2024 y también logró convertir. Más tarde, ya con la camiseta de Atlético, volvió a destacarse en la ciudad en el cruce de Copa Argentina frente a Talleres en la instancia anterior.
Más allá de las estadísticas personales, Laméndola volvió a poner el foco en el equipo. “Yo siempre digo que, si sirve para el equipo, es bueno. Si puedo ayudar, bienvenido sea”, remarcó.
El volante también analizó cómo se desarrolló el encuentro frente al “Rojo”. “Creo que antes del penal estábamos muy bien. Después se abrió el partido y, cuando está para uno, está para uno”, señaló.
Finalmente, destacó el carácter que viene mostrando el equipo de Julio César Falcioni. “Tenemos mucho ímpetu, muchas ganas y un equipo que va a pelear hasta el final. Estoy muy contento por eso, por mí y por todos”, cerró.