El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires lanzó una licitación pública para concesionar una emblemática bóveda dentro del cementerio de la Recoleta con la intención de transformarla en un espacio gastronómico. La iniciativa oficial busca aprovechar un sector de 24,54 metros cuadrados actualmente desocupado para instalar una cafetería de especialidad orientada tanto a los vecinos como a los miles de turistas internacionales y locales que recorren el predio a diario. 

Los visitantes llegan atraídos porque allí están los restos de personalidades como Domingo Faustino Sarmiento, Bartolomé Mitre, Ramón Castillo, Juan Martín de Pueyrredón. También yacen allí, Luis Federico Leloir, Premio Nobel de Química y Carlos Saavedra Lamas, Nobel de la Paz.

El panteón elegido para este desarrollo gastronómico se sitúa en la sección 17 del cementerio, a pocos metros del acceso principal ubicado sobre la calle Junín. Su emplazamiento resulta privilegiado desde el punto de vista turístico, ya que se encuentra rodeado por los sepulcros y mausoleos de personalidades fundamentales de la historia argentina.

Condiciones

Los parámetros económicos establecidos en los pliegos de condiciones contemplan los siguientes puntos centrales según iProfesionales:

- Canon mensual base: establecido en un monto inicial de $1,6 millones para la explotación de la cafetería.

- Plazo de concesión: un período de explotación comercial fijado en 5 años continuos.

- Regalías por recorridos nocturnos: los oferentes deberán destinar un mínimo del 20% de los ingresos brutos generados por los circuitos turísticos en horario nocturno.

El proyecto de puesta en valor no se limita únicamente a la venta de alimentos y bebidas, sino que forma parte de un paquete integral de servicios complementarios para modernizar la experiencia del visitante. El pliego licitatorio contempla la incorporación de una tienda de recuerdos o gift shop y el desarrollo de circuitos de visitas guiadas nocturnas, una propuesta pensada para diversificar la oferta cultural y patrimonial en uno de los puntos más emblemáticos del barrio porteño.

El proyecto de la Recoleta se enmarca en la tendencia global del necroturismo (o turismo patrimonial en cementerios), sumando el atractivo diferencial de estar emplazado dentro de una cripta real. En otros países implementaron la modalidad, pero no en una bóveda. 

En Argentina, de concretarse, será el primer café de este tipo. Si bien existen cafeterías tradicionales o históricas ubicadas en los alrededores de varios cementerios porteños y de otras provincias, esta licitación representa la primera vez que se habilita un espacio gastronómico dentro de un cementerio.