SANTANDER DE QUILICHAO, Colombia.- Dos ataques con explosivos en diferentes puntos de Colombia, que dejaron al menos un policía muerto y varias personas heridas, marcaron el primer día de gobierno del presidente Abelardo de la Espriella.

El ultraderechista prometió enfrentar “sin tregua al narcoterrorismo” y acabar los diálogos de paz con los principales grupos armados tras su investidura el viernes en Cali (suroeste).

Disidentes de la guerrilla FARC destruyeron con explosivos la madrugada del sábado un peaje en construcción en una carretera cercana a esa ciudad. El ataque ocurrió sobre la vía Panamericana en el municipio de Santander de Quilichao, departamento del Cauca (sur). Dos guardias de seguridad sufrieron heridas leves.

El Ejército responsabilizó a las filas de Iván Mordisco, el guerrillero más buscado de Colombia que se apartó del histórico acuerdo de paz entre el gobierno y las FARC en 2016.

“Mamá, tirémonos al piso”, le dijo su hijo a Sonia Zapata, un ama de casa de 68 años también vecina del sector que asegura sentir “muchos nervios, mucho miedo”, mientras está sentada sobre una cama con vidrios que se desprendieron de su ventana tras la explosión.

“Atacar la infraestructura del país es atacar el progreso”, dijo en X De la Espriella, que advirtió que “no habrá contemplaciones” con los responsables. También la madrugada del sábado, en el departamento del Cesar (al norte) un uniformado murió en un ataque con drones cargados de explosivos contra una estación de policía, informó esa institución. Las autoridades todavía no señalan qué grupo está detrás de este crimen, que según el mandatario “no quedará impune”.

De la Espriella dice que intensificará los bombardeos contra grupos guerrilleros, narcotraficantes y de origen paramilitar que operan en Colombia, con apoyo de Israel y Estados Unidos, y que construirá megacárceles inspiradas en las de su homólogo salvadoreño Nayib Bukele. También ha prometido interrumpir las negociaciones de paz iniciadas por su predecesor, el izquierdista Gustavo Petro, en medio de la peor ola de violencia que atraviesa el país en la última década.

Las Fuerzas Militares llevaron a cabo el sábado las primeras operaciones de su gobierno. En el departamento del Meta (este), anunció De la Espriella, el ejército capturó a alias Bonito, “segundo cabecilla” de una disidencia de las FARC conocida como los Comandos de la Frontera, que opera entre Colombia y Ecuador.