El fútbol argentino se unió este sábado en una jornada marcada por el dolor tras conocerse la muerte de Jorge Messi, padre de Lionel Messi, a los 68 años luego de atravesar una larga enfermedad. Atlético también se sumó a los homenajes antes y durante el partido frente a Sarmiento, correspondiente a la cuarta fecha del Torneo Clausura.
En el estadio Monumental José Fierro, los actos comenzaron antes del pitazo inicial. Los jugadores de ambos equipos se ubicaron en el campo de juego y se realizó un respetuoso minuto de silencio en memoria del empresario rosarino, quien acompañó durante décadas la carrera del capitán de la Selección argentina.
El homenaje no terminó allí. Los futbolistas de Atlético y Sarmiento, los integrantes de los cuerpos técnicos y la terna arbitral utilizaron brazaletes negros como señal de duelo durante el encuentro.
Las medidas respondieron a una disposición de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) y la Liga Profesional, que determinaron que los homenajes se realizaran durante los partidos de las diferentes categorías del fútbol argentino disputados durante la jornada.
Además, las banderas permanecerán a media asta hasta el viernes 14 de agosto como parte del período de luto establecido tras conocerse la noticia.
Una jornada marcada por los homenajes
Lo ocurrido en Tucumán se replicó en otros estadios del país. En la cancha de Deportivo Riestra, por ejemplo, también se realizó un minuto de silencio y se proyectaron imágenes acompañadas por mensajes de apoyo para Lionel Messi y su familia.
La noticia generó una fuerte conmoción dentro del fútbol argentino por la estrecha relación que Jorge mantuvo con la carrera de su hijo. Durante años ocupó un papel central en el entorno del rosarino y estuvo involucrado directamente en diferentes aspectos de su trayectoria profesional.
Así, mientras Atlético Tucumán y Sarmiento se preparaban para disputar un nuevo compromiso por el Torneo Clausura, el fútbol quedó momentáneamente en un segundo plano. El Monumental José Fierro se sumó al respeto que atravesó las canchas argentinas y acompañó, desde Tucumán, a la familia Messi.