La construcción volvió a mostrar señales de enfriamiento. Si bien registró un crecimiento del 4% en junio respecto del mismo mes de 2025, la actividad cayó 4,1% frente a mayo y anotó así su cuarta baja mensual en lo que va del año.
Los datos surgen del Indicador Sintético de la Actividad de la Construcción (ISAC), publicado este viernes por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec). Según el organismo, el índice de la serie desestacionalizada presentó una variación negativa del 4,1% respecto de mayo de 2026.
A su vez, el índice de la serie tendencia-ciclo registró una leve baja del 0,1% en comparación con el mes anterior, lo que marca un enfriamiento en el ritmo de actividad que se venía observando en los meses previos.
El consumo de insumos, con resultados dispares
El comportamiento del consumo de los principales insumos para la construcción fue heterogéneo durante junio. Entre los rubros que más crecieron se destacó el grupo "Resto", que incluye grifería, tubos de acero y vidrio plano, con una suba del 30,8%. Le siguieron los artículos sanitarios de cerámica, con un incremento del 10,7%, y las placas de yeso, con el 10,5%.
En sentido contrario, se registraron caídas significativas en el consumo de asfalto, que retrocedió 17,1%; mosaicos graníticos, con una baja del 13,6%; y pisos cerámicos, que disminuyeron 3,4%.
Qué pasó con los permisos de construcción
En el segmento de la edificación privada, los permisos otorgados funcionan como un indicador de la actividad futura.
Durante mayo de 2026, la superficie autorizada por los permisos de edificación en una nómina representativa de municipios alcanzó los 1.288.706 metros cuadrados.
Este dato es utilizado por el Indec como complemento para analizar la evolución de la inversión privada y las proyecciones de nuevas obras en el corto plazo.
Qué esperan las empresas para los próximos meses
Las perspectivas de las grandes empresas constructoras para el trimestre julio-septiembre de 2026 son mayoritariamente de estabilidad, aunque con algunos matices negativos.
El 71,1% de las firmas que realizan obras privadas prevé que el nivel de actividad no cambiará, mientras que un 16,8% estima que disminuirá.
En el segmento de la obra pública, las expectativas son más pesimistas: un 29,2% de los empresarios cree que la actividad caerá durante los próximos meses.